21/05/2026
Él te quitó la ilusión más grande que tenés: la idea de que tus deseos son tuyos.
En 1961, este profesor de literatura francesa en Stanford publicó un libro,
que la psicología prefirió ignorar durante bastantes años.
Su tesis es un golpe al ego:
los seres humanos no sabemos qué querer.
No tenemos un mapa interno para el deseo.
Lo que hacemos,
desde que somos bebés,
es mirar a los demás y copiar lo que ellos quieren. [1]
Girard lo llamó "Deseo Mimético" (de mímesis, imitación).
Y diseñó
el Triángulo
del Deseo:
no deseás un objeto en línea recta; tu deseo viaja primero hacia un
"Modelo" (un amigo, un influencer, un rival)
y es "ese modelo" el te que contagia el valor al objeto.
Si nadie deseara ese iPhone, ese puesto en el trabajo o esa estética de vida,
para vos
no valdrían simplemente... nada.
Ahora,
el problema?
es que cuando dos personas copian el mismo deseo, el objeto se vuelve secundario.
El modelo se transforma en un obstáculo.
Y
ahí
nace
la violencia.
Girard descubrió que cuando las sociedades se llenan de esta rivalidad de todos contra todos,
la tensión se vuelve insoportable.
Para no autodestruirse,
las tribus antiguas descubrieron un mecanismo biológico "inconsciente" y colectivo (nadie se dan cuenta pero todos actúan al mismo tiempo y bajo un mismo objetivo):
el "Chivo Expiatorio".
La comunidad, entonces, elige a un culpable (un extranjero, un débil, un diferente),
Y, pone todo su odio acumulado sobre él,
lo lincha o lo expulsa,
y
Por arte de magia la paz regresa.
[No voy a volver sobre temas anteriores, pero quiero sugerir un efecto mariposa de este proceso (patrón) [artículo la broma infinita la revuelta de los campesinos]. ]
El linchamiento funciona porque une a la tribu en un enemigo común. [2]
Te debería sonar familiar
Girard describió la cultura de la cancelación [más actual],
los linchamientos digitales y los algoritmos de redes sociales 40 años antes de que existiera internet.
Twitter, Instagram y TikTok no son herramientas de comunicación; son hormiguero de hormigas rojas esperando algún dedo curioso que mueva el hormiguero.
Todas empresas de deseo mimético.
Te muestran constantemente lo que otros desean para que vos entres en la competencia por los mismos likes,
el mismo estatus
y
la misma indignación moral.
Esta verdad la entendió un estudiante de Girard en Stanford llamado "Peter Thiel" (correcto, un creador de aplicaciones fue su estudiante) ahora ves como esto está muy ligado.
Usando la teoría de su profesor sobre cómo los humanos nos copiamos de forma masiva,
Thiel se convirtió en el primer inversor en poner dinero para financiar el nacimiento de Facebook.
El imperio de Mark Zuckerberg se construyó usando los planos de René Girard. [3]
Girard,
que terminó haciéndose cristiano cuando entendió que los textos bíblicos fueron "los primeros" (sabemos cuál fue el chivo, no hay que ser adivino),
en defender al chivo expiatorio en lugar de a la turba,
murió en 2015.
Nos dejó una advertencia que hoy va a traspasar tu pantalla mientras lees esto que escribo bajo influencia de la obsesa escritura paranoica...
Nunca fuimos tan libres por ley, no importa que tanto te lo digan,
y
nunca fuimos tan esclavos del deseo ajeno por elección.
La próxima vez que sientas la necesidad urgente de comprar algo,
de odiar a alguien en una red social o de sumarte a una ola de indignación (por un completo desconocido, daría un ejemplo actual pero no voy a meterme en polémica de redes que no van al caso),
Cuando eso pase...
hacé una pausa y clava el alfiler/dardo sobre la pregunta de Girard:
¿Esto lo quiero yo, o solamente estoy siendo el títere de un deseo prestado?
.....
Si llegaste hasta acá gracias por leer, ya sé que es mucho para Facebook pero si te gusta mí trabajo me podes seguir si querés, claro. Y si escribí algo mal, decime así lo corrijo.
Firma: La broma infinita
....
Notas de autor
[1]Girard, R. (1961). "Deceit, Desire, and the Novel" Donde introduce el concepto del deseo triangular y desmitifica la "autonomía" del individuo....
[2 ]Girard, R. (1972). "Violence and the Sacred". El análisis antropológico de cómo el sacrificio humano salvaba a las sociedades de la autodestrucción......
[3]Thiel, P. (2014). "Zero to One". El libro donde el magnate de Silicon Valley explica cómo aplicó la teoría mimética de Girard para identificar monopolios tecnológicos antes que nadie.
.....
Seguís leyendo?
Sigo diciendo que mí brújula está dada por el control de las masas, repito para los nuevos que este nada más es una prueba, una degustación de lo que desarrollo en los artículos completos que ahora (por favor a Facebook y a ustedes) en patreon y completamente gratis. Ésta degustación está cuidadosamente blindadas por palabras que no van a tumbar, el enlace estará disponible en patreon 22hs una hora luego de esta publicación, estará el enlace al artículo completo en comentarios de esta publicación, en historias de esta página, y en patreon completamente gratis, patreon está en el inicio de esta misma página (palabra patreon y ahí están mis artículos gratis y completos) podes suscribirte allá por si me tumban este espacio, porque como el rebelde que soy voy a volver a publicar paulatinamente con normalidad y que pase lo que tenga que pasar, podes suscribirte allá gratis y de pago, si querés ayudarme a pagar el wifi del teléfono con el que redacto esto.
PD: por si sos nuevo acá, tengo dislexia, los textos objetivos fueron cocinados con sumo cuidado, por eso escribo así, por eso lo hago eso y por rebelde, me gusta jugar con la narrativa, no sigo reglas...
Pero bueno, volvamos a la brújula (a grandes rasgos)
Lo más retorcido del deseo mimético es que la única forma de no caer en él es elegir un modelo que no pueda competir con vos.
Por eso Girard eligió la religión al final de su vida.
Porque cuando tu modelo es inalcanzable,
la competencia se apaga y el espejo deja de doler.
Pero en la era del algoritmo,
encontrar un modelo fuera de la pantalla es casi un milagro.
Yo no sigo modas, no me visto con marcas, busco remeras sin absolutamente nada de marcas de ningún tipo, no busco nada, no sigo ídolos, consumo todo hasta volverlo fuego y cenizas y sigo escarbando, no voy a seguir religiones pero si voy a estudiarlas porque la moral y la ética van de la mano y yo busco preguntas metafísicas sin respuesta, preguntas, buenas preguntas...
En fin...