09/04/2026
Es común que al experimentar un círculo por primera vez las personas piensen que se trata de un proceso terapéutico y que la persona facilitadora es psicólogx o terapeuta profesional.
La terapia psicológica es prácticamente el único referente que suele encontrarse para nombrar lo que está ocurriendo.
Esto puede explicarse por diferentes razones, una de ellas es que históricamente hemos depositado en un gremio específico la responsabilidad de acompañar a las personas en el transitar de sus emociones, con miras a que esa persona se “arregle” con la guía de un profesional.
Los círculos nos hacen recordar que todas las personas tenemos habilidades y conocimientos para acompañarnos y ayudarnos mutuamente.
En una cultura que nos condiciona para aislarnos ante el dolor y para vivir procesos de sanación individuales, el círculo nos invita a caminar hacia el encuentro con lxs demás, nos invita a la conexión y al intercambio profundo de nuestras experiencias e historias, nos invita a aprender a estar presentes para nosotrxs mismxs y para lxs demás, en comunidad y apertura plena ante lo posible.