27/11/2025
¿Soy adicto?
Sólo tú puedes contestar esta pregunta.
Es posible que no te resulte fácil. Mientras consumíamos, siempre dijimos que podíamos controlarnos.
Aunque al principio fuera cierto, ahora ya no lo es.
Las dr**as terminaron controlándonos a nosotros.
Vivíamos para consumirlas y las consumíamos para vivir.
Un adicto es simplemente una persona cuya vida está
controlada por las dr**as.
Quizá admitas que tienes problemas de
dr**as, pero no te consideras adicto.
Todos tenemos ideas preconcebidas acerca de lo que es un adicto.
Una vez que hayas empezado a tomar medidas positivas, no
hay nada vergonzoso en el hecho de serlo.
Si te puedes identificar con nuestros
problemas, tal vez puedas indentificarte con nuestras soluciones.
Las siguientes preguntas fueron redactadas por adictos
de Narcóticos Anónimos en recuperación.
Si tienes alguna duda acerca de si eres o no adicto, tómate unos minutos para leer estas preguntas y contestarlas lo más honestamente que puedas.
1. ¿Consumes alguna vez a solas?
sí no
2. ¿Has sustituido una droga por otra,
creyendo que ésta en particular era
tu problema? sí no
3. ¿Has manipulado o mentido a algún
médico para conseguir una receta?
sí no
4. ¿Alguna vez has robado dr**as, o has
robado algo para conseguirlas?
sí no
5. ¿Consumes habitualmente alguna
droga al levantarte o al acostarte?
sí no
6. ¿Has consumido alguna droga para
contrarrestar los efectos de otra?
sí no ¿Soy adicto? 3
7. ¿Evitas a la gente que no aprueba tu
consumo de dr**as? sí no
8. ¿Has consumido alguna vez una sus-
tancia sin saber qué era o qué efectos
tenía? sí no
9. ¿Tu consumo de dr**as, ha afectado
negativamente tu rendimiento en el
trabajo o en los estudios? sí no
10. ¿Te han detenido alguna vez por con-
sumir dr**as? sí no
11. ¿Has mentido alguna vez sobre el
tipo de dr**as o la cantidad que
consumías? sí no
12. ¿Pones la compra de dr**as por
encima de tus responsabilidades
económicas? sí no
13. ¿Has intentado alguna vez parar o
controlar tu consumo? sí no
14. ¿Has estado en la cárcel, en el hospital
o en algún centro de rehabilitación
por culpa de las dr**as? sí no
15. ¿Tu consumo de dr**as altera tus
hábitos de comer o dormir?
sí no 4 Guía de Introducción a Narcóticos Anónimos
16. ¿Te aterroriza la idea de estar sin dr**as? sí no
17. ¿Crees que es imposible para ti vivir
sin dr**as? sí no
18. ¿Dudas alguna vez de tu sano juicio?
sí no
19. ¿Crea conflictos en tu casa tu consumo
de dr**as? sí no
20. ¿Alguna vez has pensado que sin
dr**as no encajas, o no podrías divertirte? sí no
21. ¿Alguna vez te has puesto a la defensiva o te has sentido culpable o
avergonzado por tu consumo?
sí no
22. ¿Piensas mucho en las dr**as?
sí no
23. ¿Tienes miedos irracionales o indefinidos? sí no
24. ¿Tu consumo de dr**as ha afectado
tus relaciones sexuales? sí no
25. ¿Has consumido otras dr**as además
de tus favoritas? sí no ¿Soy adicto?
26. ¿Alguna vez has consumido dr**as
por culpa de problemas emocionales
o por tensiones? sí no
27. ¿Has sufrido alguna vez una sobredosis? sí no
28. ¿Continúas consumiendo a pesar de
las consecuencias negativas?
sí no
29. ¿Piensas que tal vez tengas problemas
de dr**as? sí no
«¿Soy adicto?»
Esta es una pregunta que sólo tú puedes contestar.
Todos hemos contestado «sí» a distinta cantidad
de preguntas.
El número en sí no tiene tanta importancia como el hecho de saber cómo nos sentíamos por dentro y cómo la adicción había afectado nuestra vida.
En algunas de estas preguntas ni siquiera se mencionan las dr**as, porque la adicción es una enfermedad traicionera
que afecta todas las áreas de nuestra vida, incluso las que en un principio parecen tener poco que ver con la droga.
Los distintos tipos de dr**as que consumíamos no tenían tanta importancia, como las razones que nos hacían tomarlas y el resultado que produjeron en nosotros.
La primera vez que leímos estas preguntas, nos espantó la idea de que pudiéramos ser adictos. Algunos intentamos
rechazarla diciéndonos:
«¡Bah!, estas preguntas no tienen sentido.»
o
«Yo soy diferente. Sé que tomo dr**as,
pero no soy adicto: tengo problemas reales
de familia/trabajo/afectivos.»
o
«Lo que pasa es que ahora estoy pasando por una mala racha.»
o
«Podré parar cuando encuentre el trabajo, la persona, etc. que necesito.»
Si eres adicto, antes de que puedas hacer ningún progreso hacia la recuperación,primero tienes que admitir que tienes un
problema con las dr**as.
Estas preguntas, siempre que las hayas abordado con honestidad, pueden servir para mostrarte
cómo el consumo de dr**as ha hecho tu vida ingobernable.
La adicción es una enfermedad que, sin la recuperación,
termina en cárceles, hospitales, manicomios o con la muerte. Muchos llegamos a Narcóticos Anónimos porque las dr**as ya no nos daban lo que nos hacía falta.
La adicción nos quita la dignidad, el amor propio, la familia, los seres queridos yhasta el mismo deseo de vivir.
Si todavía no has llegado a este punto de tu adicción, no hace falta que llegues.
Sabemos que nuestro in****no estaba dentro de nosotros.
Si quieres ayuda, la puedes encontrar en Narcóticos Anónimos.
«Buscábamos una respuesta cuando pedimos ayuda y encontramos Narcóticos Anónimos.
Llegamos a nuestra primera reunión derrotados y sin saber lo que nos esperaba.
Después de haber estado en una o en varias reuniones, empezamos a sentir que los demás se preocupaban por
nosotros y estaban dispuestos a ayudarnos.
Aunque nuestra mente nos decía que nunca lo conseguiríamos, las personas de la confraternidad nos dieron esperanzas insistiendo en nuestras posibilidades de recuperación.
Descubrimos que cualquiera de las cosas que hubiéramos pensado o hecho en el pasado, otros también las
habían creído y hecho.
Rodeados de otros adictos nos dimos cuenta de que ya no
estábamos solos.
La recuperación se hace realidad en las reuniones.
Está en juego nuestra vida.
Vimos que si anteponemos la recuperación a todo lo demás, el programa funciona.
Tuvimos que enfrentarnos con estos tres puntos conflictivos:
1. Somos impotentes ante la adicción y
nuestra vida es ingobernable.
2. Aunque no somos responsables de
nuestra enfermedad, somos responsables de nuestra recuperación
3. Ya no podemos seguir echando la
culpa de nuestra adicción a los demás, a los lugares ni a las cosas.
Tenemos que afrontar nuestros propios
problemas y nuestros sentimientos.
La herramienta fundamental para la recuperación es el adicto en recuperación.»