06/10/2026
A lo largo del Antiguo Testamento vemos una y otra vez al pueblo de Dios desobedeciendo y apartándose de sus caminos. En Cristo, en cambio, encontramos el ejemplo perfecto de una vida marcada por la obediencia al Padre.
Dios quiere nuestra obediencia, pero también quiere que esta nazca del mismo sentir que hubo en Cristo, humildad, entrega y disposición para hacer su voluntad, aun cuando implique sacrificio.
Pidámosle a Dios que nos ayude a vivir con un corazón dispuesto a obedecerle, siguiendo el ejemplo de Cristo.