29/06/2026
Derechos culturales:
Carta abierta a la población de Xalapa y a la comunidad cultural y universitaria.
Xalapa.29 de Junio del 2026
A nuestras vecinas, vecinos, familias, estudiantes, comerciantes, trabajadores ya toda persona que hace de esta ciudad su hogar:
Les escribimos porque lo que está ocurriendo con la cultura en Xalapa no es un asunto solo de artistas. Es un asunto de todas y todos. Porque la cultura no es el entretenimiento de unos cuantos: es el derecho de cualquier persona a expresarse, a crear, a disfrutar de un concierto, una obra de teatro, una danza o un taller sin que el dinero sea un obstáculo.
En las últimas semanas, la comunidad artística alzó la voz contra cobros excesivos por usar recintos públicos, contra un padrón que exigía trámites innecesarios y contra un impuesto que encarecía cada boleto. Esa movilización logró que el Ayuntamiento eliminara los cobros en tres espacios. Es un avance, pero insuficiente. El Teatro J.J. Herrera -el más equipado de la ciudad- sigue cobrando. Los foros independientes, esos espacios donde se han formado generaciones enteras de creadores, siguen asfixiados por impuestos y trámites que los tratan como si fueran comercios y no lugares donde se construye comunidad.
Esta situación no puede entenderse sin mirar el suelo que pisamos. La mayoría de los creadores, gestores y periodistas culturales de esta ciudad viven en una precariedad constante. No tienen seguridad social, no tienen ingresos fijos, no tienen certeza de nada. Son trabajadores que sostienen la vida simbólica de Xalapa desde la informalidad, desde la autogestión, desde el oficio ejercido sin red de protección. Y no son una excepción: en este país, más del 53 porciento de la población trabaja en la informalidad.
La cultura no escapa a esa realidad; la refleja. Cuando un municipio cobra por usar un espacio público, cuando exige un permiso económico como si el arte fuera mercancía, cuando aplica un impuesto al boleto de una función, no solo incumple la ley: ignora que del otro lado hay alguien que apenas logra juntarlo del pasaje, que ensaya de noche porque de día trabaja en otra cosa, que no factura porque nunca le enseñaron a hacerlo y porque su oficio no cabe en los formularios oficiales.
¿Por qué debería importarle esto a usted, que quizás no se dedica al arte? Porque cada vez que un foro independiente cierra, se pierde un espacio de encuentro. Cada vez que un recinto público cobra una renta inalcanzable, las obras que podrían ver sus hijas e hijos simplemente no se presentan la comunidad no puede ocuparlos espacios que se pagan con los impuestos que aportamos todos. Cada vez quela cultura se maneja como un negocio y no como un derecho, quienes pierden son todas las personas que no pueden pagar. Y cada vez que un creador abandona el oficio porque no puede sostenerlo, lo que se apaga es una voz que le daba sentido a esta ciudad.
Además, Xalapa tiene una historia que honrar y defender. Este estado fue pionero gracias a la mirada progresista de la Dra. Ida Rodríguez Prampolini; fundadora del IVEC, en entender que la cultura no se administra desde un escritorio: se protege desde el territorio, con la comunidad y para la comunidad. Ese legado se está diluyendo cuando las decisiones sobre presupuestos, programación y apoyos se toman sin consultar a quienes sostienen la vida cultural de la ciudad. Nadie sabe mejor lo que un barrio necesita que quienes lo habitan. Por eso la comunidad cultural no solo pide ser escuchada: propone crear un Consejo Ciudadano de Cultura donde las decisiones se tomen entre todas y todos, con transparencia y con la mesa abierta a las voces que históricamente han sido excluidas.
Este martes 30 de junio, a las 17 horas, la Comuna Cultural convoca a una manifestación artística en el Teatro J.J. Herrera. No es una protesta: es una celebración del derecho a la cultura. Habrá programación para todas las edades. Será una forma de decir, con música, teatro y palabra, que los espacios públicos son de la gente y que la cultura no se mendiga: se ejerce.
Les invitamos a asistir, a
informarse, a participar. Porque la cultura no es un lujo ni un adorno. Es el lugar donde una comunidad se reconoce, se encuentra y se imagina un futuro compartido. Y eso, sencillamente, es demasiado importante para dejarlo en manos de quienes deciden sin preguntar. Nos vemos el martes. La cultura es de todas y todos.
Comunidad artística y cultural de Xalapa