26/09/2024
"Los 3 puntos"
Los tres puntos masónicos constituyen el más simple y característico emblema del Ternario. Eligiendo este símbolo juntamente con la escuadra y el compás, como distintivo de la Orden, los Fundadores de la misma dieron prueba de una perspicacia y sabiduría que quien conoce el valor oculto de las cosas nunca puede negarles.
Encontramos estos tres puntos, armónicamente juntos y diferenciados en una Unidad Oriental y una Dualidad Occidental, en las tres Luces del Ara, en torno del Libro de la Tradición que llega a través de los siglos la Eterna Verdad, y de los instrumentos que se necesitan para comprenderla y aplicarla.
El punto superior representa, como es evidente, la Unidad Fundamental o Primer Principio Preantinómico, Originario e Inmanente, del cual todo tuvo nacimiento. Es el Absoluto, el Ain-Soph cabalístico, que existe “en principio”, y en el vual existen en principio todas las cosas.
Brahma, Vishnú y Shiva, el Creador, el Conservador y el Destructor del Universo; Osiris, Isis y Horus, o sea el Padre, la Madre y el Hijo, forman en Él una sola persona y un solo ser, una única indivisible Realidad. Es SAT “lo que es” el fundamental Principio inmanente y trascendente de toda existencia, el Fulcro Central Inmóvil que es Origen y Principio de la Creación.
Los dos puntos inferiores son, igualmente, una imagen de la Dualidad; los mismos dos Principios que representan las dos columnas, de cuya unión y de cuyas múltiples acciones y reacciones aparece producida la multiplicidad fenoménica del Universo. Cada uno de ellos es un distinto aspecto de la Unidad Primordial Originaria, que permanece indivisa e indivisible en su dúplice aparente manifestación: el uno existe en cuanto existe el otro, y los dos se resuelven en el Principio Fundamental del cual tuvieron nacimiento. Y efectivamente, si hacemos acercar los dos puntos inferiores, con movimiento igual, al punto superior, se aproximan igualmente el uno al otro, y cuando se juntan con éste, también se juntan mutuamente.