09/06/2026
EL EGOÍSMO TAMBIÉN MATA FAUNA SILVESTRE ⚠️
Cada temporada recibimos casos de animales silvestres que podrían tener una segunda oportunidad, pero se les niega por una razón muy simple: algunas personas quieren conservarlos como mascotas.
Cuando un animal silvestre llega a manos humanas, nuestra prioridad debe ser su bienestar y su futuro, no nuestros deseos. Sin embargo, hay quienes, aun sabiendo que el ejemplar requiere atención especializada, rehabilitación y eventualmente regresar a la naturaleza, deciden retenerlo porque "le tienen cariño" o porque "su familia quiere quedárselo".
El amor por los animales no se demuestra poseyéndolos.
Un tlacuache, un ave o cualquier otra especie silvestre no nació para vivir en una casa. Nació para ser libre. Privarlo de esa oportunidad por satisfacción personal es una decisión egoísta que puede condenarlo a sufrir problemas nutricionales, conductuales y, en muchos casos, a una muerte prematura.
Quienes trabajamos en rescate y rehabilitación vemos las consecuencias constantemente: animales con enfermedades por dietas inadecuadas, improntas hacia humanos, lesiones y pérdida de habilidades para sobrevivir en libertad.
Si realmente amas a la fauna silvestre, ayúdala a regresar a donde pertenece.
No todo animal que puedes conservar es un animal que debes conservar.
La libertad también forma parte de su bienestar.