12/08/2026
AUTISMO Y ADOLESCENCIA: UNA REALIDAD DE LA QUE TAMBIÉN TENEMOS QUE HABLAR 💙
Los niños con autismo crecen, pero crecer físicamente no siempre significa alcanzar independencia.
Algunos adolescentes con altas necesidades de apoyo seguirán necesitando ayuda para actividades cotidianas, regulación y seguridad. No porque sus padres no hayan hecho suficiente, sino porque sus necesidades pueden ser extensas o permanentes.
Y mientras ellos crecen, sus padres también envejecen.
Por eso la adolescencia también debe ser una etapa para hablar de futuro, protección, dignidad y redes de apoyo.
💙 La inclusión también significa pensar en quiénes necesitarán acompañamiento durante toda su vida.
AUTISMO SEVERO Y ADOLESCENCIA: HAY UNA PARTE DE LA QUE CASI NADIE HABLA
La adolescencia no llega solamente con cambios hormonales.
También cambia el cuerpo, el sueño, la sensibilidad, las emociones, la forma de relacionarse y las necesidades de cuidado.
Y para un adolescente con autismo severo, esos cambios pueden ser especialmente difíciles de comunicar.
Puede sentir dolor y no saber decir dónde.
Puede experimentar cambios en su cuerpo que no comprende.
Puede tener miedo, confusión o ansiedad y expresarlo mediante conductas que los demás interpretan simplemente como “mal comportamiento”, algunos de ellos son víctimas de violencia en el propio hogar por no entender que ocurra .
Puede necesitar ayuda para bañarse, vestirse, comer, ir al baño o mantenerse seguro, aunque ya tenga el cuerpo de un adolescente.
Y aquí aparece una realidad que incomoda:
crecer físicamente no significa volverse independiente, y se tiene que hablar de ello, la mayoría piensa que si un adolescente no avanzó fue porque sus padres no hicieron lo suficiente y no es así.
Hay adolescentes que necesitarán supervisión y apoyo durante muchas actividades de su vida diaria.
No porque sus padres “no los hayan enseñado”.
No porque sean flojos.
No porque los estén sobreprotegiendo.
Sino porque algunas personas con autismo severo pueden necesitar apoyos extensos o permanentes.
Y mientras todos hablan de preparar a los adolescentes para la universidad, el noviazgo o conseguir un trabajo…
también tenemos que hablar de algo mucho más básico:
¿quién cuidará de ellos cuando sus necesidades sigan siendo muy altas?
La adolescencia también debería ser una etapa de planificación, protección, dignidad y construcción de apoyos.
Porque estos adolescentes también están creciendo.
Y sus necesidades también crecen con ellos. Mientras tanto los padres envejecen, el tiempo no da tregua a nadie...
La casa de carlos