27/09/2026
HONRAMOS LA VIDA DE NUESTRA AMADA REV. GLORIA OLARTE
La Iglesia Mexicana del Evangelio de Cristo A.R. Expresa su profundo pesar por el sensible fallecimiento de nuestra muy amada Rev. Gloria Olarte, una mujer que dedicó su vida a servir a Dios con pasión, entrega y un profundo amor por reflejar a Cristo en cada aspecto de su diario vivir.
Damos gracias a Dios por su vida, por cada año de servicio, por cada oración elevada, cada consejo compartido y cada palabra que sembró en quienes tuvieron el privilegio de conocerla. Su cálida sonrisa, su disposición para escuchar y esa certeza de que siempre se podía contar con sus oraciones hicieron de ella una mujer que dejó huella en muchos corazones.
Fue una mujer y madre excepcional, dedicada a su familia y al llamado que Dios puso en sus manos. A lo largo de su trayectoria ministerial dejó un legado de fe, amor y servicio que permanecerá en las generaciones que fueron alcanzadas por su vida.
A su familia, les extendemos nuestro más profundo cariño. Oramos para que el Dios de toda consolación fortalezca sus corazones, les sostenga en cada momento y les permita encontrar consuelo en los recuerdos, en el legado que ella dejó y, sobre todo, en la presencia de nuestro Señor.
A la congregación que pastoreaba, queremos decirles con todo nuestro cariño: no están solos. Sabemos que hoy sienten un vacío muy profundo, porque la Rev. Gloria no solo fue su pastora; para muchos de ustedes fue como una madre: una mujer que los cuidaba, los escuchaba, oraba por ustedes, los aconsejaba y caminaba a su lado en los momentos buenos y difíciles.
Como familia IMEC, abrazamos sus corazones y nos unimos a ustedes en este tiempo de dolor. Queremos que sepan que compartimos sus lágrimas, pero también la gratitud por haber recibido el amor, la guía y el cuidado de una mujer tan especial. Permitan que todo lo que ella sembró en ustedes siga dando fruto: su fe, sus enseñanzas, sus oraciones y su manera de amar al Señor.
Cuando la extrañen, recuerden que su legado permanece en cada vida que tocó, en cada oración que elevó y en cada enseñanza que dejó. Manténganse unidos, cuídense unos a otros y sigan adelante tomados de la mano del Señor, confiando en que Él mismo será su consuelo, su fortaleza y su Pastor en este tiempo.
Hoy lloramos su partida, pero nuestra tristeza está acompañada de una esperanza gloriosa: saber que una gran mujer de fe, una madre, una pastora y un verdadero pilar se encuentra ahora en casa con nuestro amado Señor Jesucristo, Aquel a quien sirvió, amó y honró hasta el final.
“Y tú irás hasta el fin, y reposarás, y te levantarás para recibir tu heredad al fin de los días.”
Daniel 12:13
Gracias, Rev. Gloria, por servir, por orar, por aconsejar, por sonreír y por dejar una huella que permanecerá en tantas vidas.
Fiel hasta el final.