04/04/2025
Bajo el puente, pero no en el olvido.
Visitamos a varias familias migrantes, niños y niñas que han encontrado refugio, donde solo hay incertidumbre. Llevamos medicamentos, leche. Y sobre todo, un poco de esperanza.
Cada historia que escuchamos es un recordatorio de que nadie elige dejar su hogar por gusto, sino por necesidad. No podemos cambiar el mundo de un solo golpe, pero sí podemos hacer la diferencia en la vida de alguien, aunque sea por un día.
Si puedes ayudar, hazlo. Si puedes compartir, hazlo. Si puedes mirar con empatía, hazlo. Porque la humanidad no tiene fronteras. Se parte de este movimiento de buena voluntad y mucho corazón.
Logoz