04/12/2025
jTatic Samuel nos da su palabra en su carta pastoral: Una nueva Hora de Gracia se vislumbra después del intenso caminar que nuestra nación, los pueblos indígenas y Chiapas han vivido en los últimos diez años. Ya en agosto de 1993 expresaba en mi carta En Esta Hora de Gracia, dirigida al Romano Pontífice, la angustia que por las condiciones de injusticia y marginación, agobiaba a las comunidades indígenas de la Diócesis de San Cristóbal de las Casas; pero también señalaba las luces de esperanza que iluminaban senderos del futuro.
a.- En esta nueva Hora de Gracia, al mirar los "Signos de los Tiempos" de una nueva etapa por la que hemos de peregrinar, en fidelidad a nuestra esperanza de una Tierra Nueva para todas y para todos, descubro que: mi condición de Obispo Emérito me apremia a sentirme como tal, dentro de la Iglesia y para la Iglesia; me impulsa a seguir atento a la voz de los pobres, llevando al mismo tiempo en mi corazón, la solicitud por todos los cristianos y por todas las iglesias del mundo; me exige compartir mi pensamiento de fe, alimentado a su vez por la palabra de comunidades, organizaciones y personas, cuya acción ha sido central en el proceso histórico del que todos somos parte.
b.- La Paz no será construida sólo sobre la base de esfuerzos nacionales, cuando sus causas son cada vez más globales y aluden a la urgencia de un cambio profundo en el sistema económico y político dominante.
c.- En el 44° aniversario de mi consagración episcopal, habiendo sido bendecido como peregrino con los pueblos indígenas y como miembro de una Iglesia que se esfuerza por hacer suyas las tristezas, las angustias, los dolores, las alegrías y las esperanzas del pueblo percibo, con otros muchos, las señales de una etapa nueva de la humanidad, y me quema la urgencia de sumar mi clamor al de ellos, para hacer patentes, a quienes quieran verlos, estos inconfundibles "Signos de los Tiempos".
d.- El sistema neoliberal dominante ha traído: La globalización que ha sido enseñoreada por modelos de la economía y de la política que, desligados de la ética, agudizan la desigualdad económica y profundizan la injusticia. Las actuales estructuras dominantes han traído frustración, exclusión y muerte para la mayoría de los pueblos. Habiéndose introducido, la inaceptable y demagógica guerra denominada "preventiva", se causó serio deterioro a los derechos humanos y a la humanidad como tal, reduciendo o debilitando las Instancias Mundiales destinadas a velar por la paz. Las derivaciones destructivas de ello están presentes en todos los Continentes, con un flujo creciente de las migraciones. Estas repercusiones ensombrecen el panorama mundial, acrecentando la dependencia de unos países para con otros.
e.- Constato que hay signos de esperanza, que resplandece la luz de las señales de vida y la presencia fecunda de la Palabra Divina que ha inspirado, a tantas personas y comunidades, en su búsqueda de la justicia y la paz.