10/04/2026
Muchos llegamos a AA y, en cuanto empezamos a hacer las cosas medianamente bien, extendemos la mano esperando reconocimiento. Queremos que nos alaben por ser "buenos", por ser "pacientes" o por no haber gritado hoy. ¡Despierta! Eso no es ser especial, eso es simplemente empezar a comportarse como un adulto funcional.
La esencia del crecimiento es la buena disposición para cambiar lo que está podrido en ti, no para que los demás vean lo "mucho que has progresado". Si cambias solo para que te miren, tu sobriedad es tan falsa como una moneda de cuero.
Cambiar implica consecuencias. Si decides ser honesto, vas a tener que dar la cara por tus mentiras pasadas. Madurar es aceptar esas responsabilidades sin quejarte y sin buscar excusas.
Practicar los principios de AA (bondad, paciencia, amor) no es una moneda de cambio para obtener beneficios inmediatos. La verdadera "diversión" está en el proceso de dejar de ser una carga para el mundo.
Si sigues esperando que AA o tu familia te celebren cada paso que das, sigues atrapado en el egoísmo que te llevó a la botella. La paz llega cuando haces lo correcto porque es lo correcto, no porque alguien te está mirando.
¿Vas a madurar de una vez o vas a seguir siendo un niño con canas buscando aprobación?