02/04/2026
"Estás quieto, nadie alerta por tu silencio absoluto. Tu rostro lo dice: no hay parloteo mental. Puedes oír la carretera y los neumáticos. Sabes que los pájaros tienen un horario. Algo de actividad aérea. Llevas mucho sin mirarte al espejo. Estás en un domo invisible saturado de señales, desde la gravedad hasta las de radio y de teléfono, tejidas en desorden como estambre con espinas. Para lo altísimo, no es ver a una partícula de polvo efímera. Sin aviso, sientes escalofríos, alivio, caricias con pétalos, una ducha de agua cósmica; ves tu cuerpo, sientes escuchada tu oración. Se renueva tu fe."