01/08/2025
Yo soy el buen pastor. El buen pastor da su vida en sacrificio por las ovejas. [1]
El que trabaja a sueldo sale corriendo cuando ve que se acerca un lobo; abandona las ovejas, porque no son suyas y él no es su pastor. Entonces el lobo ataca el rebaño y lo dispersa. [2]
El cuidador contratado sale corriendo porque trabaja solamente por el dinero y, en realidad, no le importan las ovejas. [3]
Yo soy el buen pastor; conozco a mis ovejas, y ellas me conocen a mí, [4]
como también mi Padre me conoce a mí, y yo conozco al Padre. Así que sacrifico mi vida por las ovejas. [5]
Además, tengo otras ovejas que no están en este redil, también las debo traer. Ellas escucharán mi voz, y habrá un solo rebaño con un solo pastor. [6]
El Padre me ama, porque sacrifico mi vida para poder tomarla de nuevo. [7]
Nadie puede quitarme la vida sino que yo la entrego voluntariamente en sacrificio. Pues tengo la autoridad para entregarla cuando quiera y también para volver a tomarla. Esto es lo que ordenó mi Padre [8] (Juan 10:11-18).
El pasaje de (Juan 10:11-18) es una enseñanza significativa de nuestro Señor Jesús, en el que podemos observar como el Buen Pastor actúa y se establece la analogía sobre su sacrificio y relación con sus discípulos. En este pasaje, Jesús utiliza la figura del pastor para explicar su misión, su amor por la humanidad, y la forma en que se sacrifica por ellos.
1. Nuestro Señor Jesús declara que Él es el Buen Pastor, este es un título que simboliza el rol de protector, asumiéndose como líder y guía para sus discípulos. La característica más importante del Pastor es que da su vida por sus ovejas. Esto es una referencia directa a su sacrificio en la cruz, donde Jesús dio su vida por la salvación de la humanidad. Cabe señalar, que la vida del Pastor está dedicada al bienestar y seguridad de las ovejas, lo que demuestra su amor sacrificial.
2. El Señor Jesús compara a los verdaderos pastores (como Él mismo) con los mercenarios o cuidadores contratados, que trabajan por dinero y no por amor a las ovejas. Cuando viene el peligro, como un lobo, el mercenario huye porque las ovejas no son suyas y no siente un compromiso genuino hacia ellas. Por otro lado esto es una crítica a los líderes religiosos de la época (y también a los líderes egoístas en cualquier época) que no se preocupan realmente por el bienestar espiritual de las personas, sino que buscan su propio beneficio.
3. En este versículo, Jesús reafirma lo mismo, destacando que los cuidadores contratados no tienen verdadera preocupación por las ovejas. Son personas que trabajan por interés personal (el salario), pero su falta de amor y dedicación se evidencia cuando enfrentan el peligro, ya que abandonan el rebaño. Contrasta esto con el amor sacrificial de Jesús, quien, al contrario, nunca abandona a sus ovejas, sino que da su vida por ellas.
4. Jesús enfatiza su conocimiento íntimo de sus ovejas. Conocer en este contexto no significa solo saber información superficial, sino tener una relación profunda y personal con ellas. Él conoce a cada uno de sus seguidores, y ellos lo conocen a Él, lo cual implica una relación de confianza mutua. Esta relación es más cercana y significativa que cualquier otra relación. Es un conocimiento recíproco, similar al conocimiento que tiene el Padre de Jesús.
5. Aquí, Jesús compara su conocimiento y relación con sus ovejas con la relación perfecta que Él tiene con el Padre. Así como Jesús y el Padre tienen una unidad perfecta, Jesús también tiene una relación profunda y amorosa con sus seguidores. El sacrificio de Jesús por las ovejas está vinculado a su relación con el Padre, quien lo envió a dar su vida por la humanidad. Jesús no hace esto por obligación, sino por amor y obediencia al Padre.
6. Jesús menciona a las "otras ovejas", que representan a los gentiles o personas fuera de la comunidad de Israel. Él deja claro que su misión no es solo para el pueblo judío, sino también para toda la humanidad. Jesús establece que su propósito es reunir a todos los pueblos, creando un solo rebaño, que representa la unidad de todos los creyentes bajo un solo pastor: Él mismo. Este versículo anticipa la inclusividad del evangelio y la futura expansión de la iglesia hacia todos los pueblos.
7. El amor del Padre por Jesús está ligado a la voluntad de Jesús de sacrificar su vida. Este sacrificio no es el fin, ya que Jesús tiene el poder de resucitar y tomar nuevamente su vida. Jesús cumple la voluntad del Padre al entregar su vida y al mismo tiempo al tener el poder para resucitarla, demostrando su autoridad divina. El sacrificio de Jesús es voluntario, no es un acto de derrota, sino de obediencia y amor que culminará en su resurrección.
8. Jesús deja claro que nadie le quita la vida, sino que Él la entrega voluntariamente. Este es un acto de obediencia y amor hacia el Padre, que estaba de acuerdo con el plan de salvación. Jesús tiene plena autoridad sobre su vida y su muerte, y lo hace por voluntad propia. Además, Jesús resalta que esto es parte del mandato del Padre, señalando que su muerte no es un accidente, sino el cumplimiento de un plan divino.
Este pasaje muestra no solo el amor sacrificial de Jesús, sino también su autoridad divina y su compromiso con la salvación de todos los seres humanos.
Resumen:
• Jesús como el Buen Pastor: Jesús es el verdadero Pastor que se sacrifica por sus ovejas (los creyentes), a diferencia de los mercenarios que no tienen interés genuino por el bienestar de las personas.
• Sacrificio y amor: Jesús da su vida por amor a las ovejas, lo que refleja su obediencia al Padre y su profundo amor por la humanidad.
• Unidad en el rebaño: Jesús vino a reunir a todos los pueblos, creando un solo rebaño bajo su liderazgo. Esto muestra la universalidad de su mensaje y la iglesia.
• Autoridad y poder de Jesús: Jesús tiene control total sobre su vida y muerte, y lo hace de manera voluntaria para cumplir el plan de salvación del Padre.
• Relación cercana y personal: La relación entre Jesús y sus seguidores es de conocimiento mutuo e intimidad, donde Él cuida, protege y guía a sus creyentes.