10/09/2026
🐾🧡 ¿Y SI EL VERDADERO PELIGRO PARA EL TLACUACHE NO FUERA ÉL… SINO NUESTRA IGNORANCIA?
Después de años de rescatar tlacuaches, hay algo que he aprendido una y otra vez:
EL MAYOR ENEMIGO DEL TLACUACHE MUCHAS VECES NO ES LA NATURALEZA… SOMOS NOSOTROS.
He visto tlacuaches atropellados en calles y carreteras.
He recibido animales envenenados porque alguien decidió que eran una “plaga”.
He visto madres perseguidas mientras intentaban proteger a sus crías.
He atendido animales heridos por perros, gatos, trampas y por personas que simplemente no sabían qué hacer.
Y también he visto algo que duele todavía más:
Personas que pudieron haberlos ayudado, pero prefirieron ignorarlos.
“Es una rata grande.”
“Es peligroso.”
“Que se vaya.”
“Seguro trae enfermedades.”
“Mátenlo.”
Frases que se repiten porque durante generaciones nos enseñaron a tenerles miedo antes que a conocerlos.
Pero el tlacuache no llegó a nuestras ciudades para molestarnos.
NOSOTROS FUIMOS LOS QUE LLEGAMOS A SU HÁBITAT.
🌿 El tlacuache forma parte de la fauna silvestre de México.
🇲🇽 Se encuentra en prácticamente todo el territorio nacional, dependiendo de la especie.
🐾 Y no existe un solo tipo de tlacuache. En México existen diferentes especies de marsupiales, cada una adaptada a distintos ecosistemas.
Mientras nosotros seguimos construyendo, pavimentando, contaminando y destruyendo su hábitat, ellos siguen intentando sobrevivir en los espacios que les vamos dejando.
Y cuando alguno aparece en nuestro patio, jardín, calle o cerca de nuestra casa, muchas veces la primera reacción es:
“Hay que quitarlo.”
¿Pero por qué?
Primero hay que observar.
¿Está herido?
¿Es una madre con crías?
¿Está buscando alimento?
¿Necesita realmente intervención?
Porque no todo tlacuache que vemos necesita ser rescatado.
Y esto también es importante decirlo:
RESCATAR NO SIGNIFICA RECOGER A TODOS LOS ANIMALES.
Muchas veces rescatar significa saber cuándo intervenir y cuándo permitir que un animal silvestre continúe con su vida.
Pero para eso necesitamos información.
Porque un tlacuache atropellado no es basura.
Un tlacuache envenenado no es una plaga.
Una madre cargando a sus bebés no es un animal que debamos perseguir.
Es FAUNA SILVESTRE.
Es parte de nuestros ecosistemas.
Y sí, también es parte de México. 🇲🇽
Después de tantos años haciendo rescates, puedo decir que detrás de cada animal hay una historia.
Algunos llegan después de haber sido atropellados.
Otros después de un envenenamiento.
Otros porque quedaron huérfanos.
Algunos llegan completamente deshidratados o heridos.
Y otros llegan porque hubo una persona que, en lugar de hacerles daño, decidió detenerse y preguntar:
“¿Qué puedo hacer?”
ESA PREGUNTA PUEDE CAMBIARLO TODO.
🐾 No necesitamos convertir al tlacuache en mascota.
🐾 No necesitamos tocarlo.
🐾 No necesitamos perseguirlo.
🐾 No necesitamos tenerle miedo.
NECESITAMOS APRENDER A CONVIVIR CON LA FAUNA QUE TODAVÍA TENEMOS.
La indiferencia también mata.
La desinformación también mata.
Pero aprender puede salvar una vida.
🇲🇽 EL TLACUACHE ESTÁ EN MÉXICO.
🌿 FORMA PARTE DE NUESTROS ECOSISTEMAS.
🧡 Y LA DIFERENCIA LA HACEMOS NOSOTROS.
Zarigüeyas SOS Ciudad de México sigue luchando por ellos.
Luchando contra la desinformación.
Luchando con información.
Luchando por cada animal que todavía puede tener una oportunidad.
Porque cada rescate importa.
Cada vida importa.
Y cada persona que aprende puede convertirse en una oportunidad más para ellos.
🐾🧡 POR ELLOS SEGUIMOS.