La adolescencia es una etapa crítica para iniciarse en el consumo de alcohol, tabaco y otras dr**as y, por tanto, también para su prevención. A los cambios biológicos y psicológicos propios de la adolescencia se unen en la actualidad una serie de factores sociales y económicos que favorecen el consumo de dr**as en unas edades cada vez más precoces. Nunca como ahora los jóvenes han tenido tanta aut
onomía, libertad y poder adquisitivo, lo que es aprovechado por la industria del ocio y por otros sectores económicos (música, ropa, telefonía móvil, etc.) para estimular el consumo juvenil de todo tipo de productos, entre los que las dr**as no son una excepción. Los ámbitos de socialización tradicionales (escuela y familia), aun siendo muy importantes, están perdiendo fuerza en las sociedades modernas. Su capacidad de control compite cada vez en mayor medida con otras fuentes de influencia social como son los medios de comunicación y las nuevas tecnologías, a las que hay que añadir, en el caso de los adolescentes, al grupo de amigos y compañeros. Los adolescentes tienen los primeros contactos con el alcohol y con el tabaco a una edad promedio que ronda los 13 años, iniciándose en el consumo habitual de estas y otras sustancias entre los 14 y 15 años. Hay estudios que ponen de manifiesto que las primeras experiencias con el alcohol, el tabaco y con otras sustancias se producen a edades muy tempranas y que el consumo habitual de estas sustancias es importante, lo que incrementa la probabilidad de tener problemas con estas dr**as en el futuro y de pasar a consumir cánnabis y otras dr**as ilegales. Teniendo en cuenta todo lo anterior, se ha diseñado este clase para educar a los padres y ayudarlos a tratar de prevenir el consumo de dr**as en preadolescentes y adolescentes que aún no han tenido contacto con ellas, poniendo el énfasis en el alcohol y en el tabaco dado su carácter de “puerta de entrada” hacia la progresión y el consumo de otras sustancias psicoactivas. AVISO:
Para poder ilustrar debidamente las consecuencias del abuso del Alcohol, tabaco y substancias ilegales, es esencial poder tratar de los temas abiertamente con los padres, poder proveer información y mostrarles videos con mínima censura. Algún material contiene el uso de palabras, frases e imágenes no aptas para menores de edad.