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La última firma de Don Héctor TeránSu legado a las nuevas generaciones Por Jaime Cleofas Martinez VelozHay fotografías q...
05/10/2026

La última firma de Don Héctor Terán

Su legado a las nuevas generaciones

Por Jaime Cleofas Martinez Veloz

Hay fotografías que, con el paso del tiempo, dejan de ser un registro documental para convertirse en un testimonio político.

La imagen que acompaña estas líneas fue tomada el 28 de septiembre de 1998. En ella aparece el gobernador Héctor Terán Terán firmando, como testigo de honor, el Acuerdo Político Legislativo para impulsar un Diálogo Ciudadano hacia una Reforma Democrática del Estado de Baja California. Yo estaba ahí, en mi calidad de Coordinador del Grupo Parlamentario del PRI. También estaban representados el PAN y el PRD, las tres fuerzas políticas con presencia en el Congreso local. Seis días después, Don Héctor fallecería.

Cada vez que vuelvo a observar esa fotografía encuentro en ella un significado distinto. Ya no veo solamente la firma de un documento. Veo uno de los últimos actos públicos de un hombre que entendió que la política debía servir para construir acuerdos y fortalecer instituciones.

A finales de la década de los noventa, Baja California atravesaba una etapa crucial de consolidación democrática. La pluralidad política era una realidad cada vez más visible y las diferencias entre los partidos se expresaban con intensidad en la arena pública. Don Héctor gobernaba desde el PAN; yo coordinaba la bancada del PRI; el PRD aportaba también su propia visión del Estado y de la democracia.

Las diferencias eran reales. Nadie las ocultaba.

Sin embargo, en medio de esas divergencias, logramos construir un acuerdo político orientado a impulsar una reforma democrática profunda. La intención era abrir un proceso de diálogo ciudadano que permitiera revisar y fortalecer las instituciones públicas de Baja California, adecuándolas a una nueva realidad política marcada por la pluralidad y la participación social.

Aquel acuerdo fue suscrito por los tres grupos parlamentarios y contó con la firma de Don Héctor Terán Terán como testigo de honor, así como la del Presidente del Poder Judicial del Estado. No se trataba de una ceremonia protocolaria más. Era la manifestación de una voluntad política compartida: demostrar que el diálogo entre distintas fuerzas podía traducirse en consensos para beneficio de la sociedad.

Esa imagen conserva hoy un valor especial porque retrata algo que parece escaso en nuestros días: la disposición de actores políticos con proyectos distintos para sentarse en una misma mesa y construir una agenda común.

Recuerdo a Don Héctor como un hombre de convicciones firmes, pero también como un político que comprendía la importancia del diálogo democrático. Podíamos discrepar en muchos temas. De hecho, lo hacíamos. Pero nunca encontré en él cerrazón frente a las ideas distintas ni desinterés por la búsqueda de acuerdos cuando se trataba del interés superior de Baja California.

Quizá por ello aquella fotografía adquirió una dimensión distinta después del 4 de octubre de 1998. Su fallecimiento, apenas seis días después de la firma, sorprendió al estado entero y dejó inconcluso un proceso que apenas comenzaba a caminar.

Muchas de las aspiraciones contenidas en ese esfuerzo reformador quedaron pendientes o tomaron rumbos distintos a los imaginados entonces. Sin embargo, el valor de aquel momento no radica únicamente en sus resultados. También reside en el ejemplo que dejó.

Hoy, cuando el debate público suele confundirse con confrontación permanente y cuando los desacuerdos parecen transformarse con facilidad en descalificaciones personales, vale la pena recordar aquella experiencia. No por nostalgia, sino por la enseñanza que encierra.

La democracia necesita competencia, desde luego. Pero también necesita puentes. Necesita capacidad de escucha, respeto por la diferencia y voluntad de construir consensos. Ninguna sociedad democrática puede fortalecerse si convierte al adversario en enemigo.

Por eso, a 28 años de la partida de Héctor Terán Terán, considero que uno de sus legados más importantes fue precisamente esa disposición para respaldar acuerdos que trascendieran las fronteras partidistas.

La fotografía de aquel 28 de septiembre permanece como evidencia de ello.

En ella quedó plasmado un momento en el que las diferencias ideológicas no impidieron construir coincidencias institucionales. En ella quedó reflejada una forma de entender la política que hoy sigue siendo necesaria. Y en ella quedó también la que, vista desde la distancia del tiempo, terminaría siendo la última firma pública de un hombre que creyó en la fuerza del diálogo.

Más que una imagen del pasado, esa fotografía sigue siendo una invitación para el presente. Una invitación a recordar que los mejores capítulos de la vida democrática se escriben cuando las diferencias encuentran cauces para convertirse en acuerdos.

Ésa fue la lección de aquella mesa. Y ése sigue siendo, a mi juicio, uno de los legados más valiosos de Don Héctor Terán Terán.

28/09/2026

LOS 2,790 KILÓMETROS DE LA INFAMIA CONTRA RUFFO

Por Jaime Cleofas Martínez Veloz

Hay momentos en que el silencio también es una forma de complicidad.

Y éste es uno de ellos.

Lo digo además sin disfraces ni simulaciones: **Ernesto Ruffo y yo hemos tenido profundas diferencias sobre la manera de entender el ejercicio del gobierno y la conducción del Estado. Hemos caminado por senderos distintos. Hemos ocupado trincheras diferentes. Muchas veces hemos mirado el horizonte desde posiciones opuestas.**

Pero precisamente por eso hablo.

Porque cuando la injusticia toca la puerta de un adversario, el silencio delata la cobardía de quienes sólo defienden derechos para los suyos.

Por eso no puedo callar frente al trato grosero, insultante y degradante que el Gobierno Federal ha dispensado a Ernesto Ruffo.

Porque una cosa es la diferencia política.

Y otra muy distinta la humillación institucional.

Dicen los hombres del poder que todo está justificado cuando se actúa en nombre del Estado.

Pero el Estado no es dueño de la dignidad humana.

Y la dignidad no puede ser esposada a una narrativa de venganza.

Por eso resulta incomprensible que un hombre adulto mayor, que además no ha sido sentenciado, haya sido trasladado casi tres mil kilómetros por carretera, desde el Altiplano hasta Baja California.

Dos mil setecientos noventa kilómetros.

Kilómetros de calor, cansancio, riesgos operativos, peligros de carretera e incertidumbre.

La razón más elemental indicaba otra ruta.

Un vuelo comercial.

Una escolta de la Guardia Nacional.

Un traslado rápido, seguro y considerablemente más humano.

Menos gasto para el erario.

Menos riesgo para los custodios.

Menos riesgo para el propio trasladado.

Más sentido común.

Más respeto.

Más civilización.

Pero eligieron otra cosa.

Eligieron el camino de la exhibición.

La pedagogía de la humillación.

El mensaje destinado a decirles a todos que ningún adversario merece consideración.

Y eso es grave.

Porque Ernesto Ruffo no es únicamente un ciudadano sometido a un proceso judicial.

Es también parte de la historia democrática de Baja California y de México.

Podrán discutirse sus decisiones.

Podrán criticarse sus gobiernos.

Podrán cuestionarse sus posiciones.

Todo eso forma parte de la democracia.

Lo que no forma parte de la democracia es convertir el aparato del Estado en instrumento de escarmiento.

Porque entonces la ley deja de ser justicia y comienza a parecer revancha.

Desde esta frontera donde tantas veces comenzó el cambio político nacional, resulta imposible no recordar que Ruffo representó uno de los primeros grandes quiebres del régimen hegemónico que durante décadas pareció invencible.

La alternancia que hoy muchos dan por sentada tuvo pioneros.

Tuvo riesgos.

Tuvo rostros.

Y uno de esos rostros fue el suyo.

Por eso duele observar este espectáculo de soberbia burocrática.

Porque detrás del expediente aparece una pregunta más profunda:

¿qué clase de poder necesita someter a un hombre mayor a un recorrido de 2,790 kilómetros cuando dispone de alternativas más rápidas, más seguras y más humanas?

La respuesta quizá sea sencilla.

Los gobiernos que comienzan a perder sensibilidad suelen confundir autoridad con castigo.

Y terminan creyendo que la crueldad es una demostración de fortaleza.

Pero la historia tiene memoria.

Y también tiene ironías.

Porque esos 2,790 kilómetros que hoy pretenden representar una derrota, mañana pueden transformarse en otra cosa.

Pueden convertirse en una ruta de dignidad.

En una travesía de resistencia.

En el mapa de una causa mayor.

Porque los hombres pasan.

Los gobiernos pasan.

Las soberbias también pasan.

Lo que permanece es la memoria de los agravios y la voluntad de corregirlos.

Y acaso llegue el día en que Ernesto Ruffo vuelva a recorrer miles de kilómetros por esta tierra reseca de desiertos, montañas y mares.

Pero entonces no será obligado por la fuerza de un régimen.

Será acompañado por la voluntad de ciudadanos decididos a restaurar los valores democráticos que hoy parecen extraviados.

Y cuando eso ocurra, estos 2,790 kilómetros de infamia serán recordados apenas como el primer capítulo de la larga derrota moral de quienes confundieron el poder con la humillación.

Porque la democracia no se fortalece encarcelando la dignidad.

Y ningún gobierno que olvide esa verdad consigue permanecer para siempre.

Bonilla: los archivos del norte que incendian su historia en MéxicoPor Jaime Cleofas Martínez VelozEn la frontera, donde...
11/09/2026

Bonilla: los archivos del norte que incendian su historia en México

Por Jaime Cleofas Martínez Veloz

En la frontera, donde el polvo del desierto se mezcla con el ruido de los tráileres que cruzan por Otay, donde el viento trae historias en dos idiomas y las bardas oxidadas guardan secretos que no caben en un solo país, hay expedientes que no se pueden enterrar. Expedientes que arden. Expedientes que contradicen discursos, juramentos y lealtades. Expedientes que llevan un nombre: Bonilla.

Porque mientras en México se presentaba como Diputado Federal (2012–2015) y luego como Presidente de Morena (2015–2018), en el norte —en los archivos fríos del Condado de San Diego— Bonilla seguía firmando documentos como actor político estadounidense. No como ciudadano común. No como empresario. No como vecino. Como operador electoral registrado.

Y los documentos tienen fecha.
Los documentos tienen número.
Los documentos tienen firma.

Los formularios que queman

Form 501 — Candidate Intention Statement

Fecha: 7 de agosto de 2008
Este documento declara la intención de ser candidato en Estados Unidos.
Es el primer fósforo encendido.

Form 700 — Statement of Economic Interests

Fecha: 7 de agosto de 2008
Declaración de intereses económicos ante autoridades estadounidenses.
La doble vida empieza a tomar forma.

Form 460 — Recipient Committee Campaign Statement

Fechas clave:

• 15 de julio de 2009
• 31 de enero de 2013
• 17 de julio de 2013
• 6 de enero de 2015
• 15 de julio de 2015
• 31 de enero de 2016

Cada uno de estos formularios reporta aportaciones, gastos, movimientos financieros de un comité político estadounidense.
Cada uno fue presentado mientras Bonilla ya era figura pública en México.

Form 410 — Statement of Organization

Fecha: 3 de marzo de 2016 (Amendment y Termination)
Aquí se registra la organización y terminación del comité político.
Pero la fecha es clave: 2016, cuando Bonilla ya era dirigente nacional de Morena.

La contradicción institucional

Mientras Bonilla ocupaba cargos en México, seguía activo en un comité político del Otay Water Board.
Esto no es metáfora: es archivo.

La Constitución mexicana exige:

• Lealtad exclusiva al Estado mexicano.
• No ejercer cargos públicos extranjeros.
• No participar en estructuras políticas de otro país.

Pero los documentos del norte muestran:

Bonilla reportaba gastos, recibía aportaciones y firmaba enmiendas ante autoridades electorales de California mientras era Diputado Federal y dirigente nacional de Morena.

La frontera no es geografía: es evidencia.

La contradicción partidista

Morena construyó su discurso sobre la soberanía nacional.
Sobre la independencia de México frente a intereses extranjeros.
Sobre la pureza ideológica frente a la injerencia del norte.

Pero mientras ese discurso se gritaba en mítines,
los archivos del Condado de San Diego mostraban otra realidad:

• 2013: Bonilla presenta Form 460 mientras es operador político en México.
• 2015: Bonilla presenta Form 460 mientras ya es Presidente de Morena.
• 2016: Bonilla firma la terminación del comité (Form 410-T) mientras Morena se prepara para la elección presidencial.

La doble militancia no es rumor: es documento.
La doble vida no es acusación: es registro público.
La doble lealtad no es metáfora: es contradicción institucional.

La lectura fronteriza

Aquí, en esta tierra donde los discursos se cruzan con las realidades,
la frontera se vuelve espejo y el espejo no perdona.

Mientras en México se hablaba de soberanía,
en California se reportaban aportaciones.

Mientras en México se denunciaba la injerencia extranjera,
en Estados Unidos se firmaban enmiendas.

Mientras en México se construía un partido que prometía independencia,
en el norte se mantenía vivo un comité político respirando en silencio.

Los formularios del Condado de San Diego son brasas:
no se apagan, no se esconden, no se borran.
Son la contabilidad del poder, la parte que no aparece en los discursos.
Son la evidencia de que el dinero, cuando toca la puerta del poder,
deja rastros que cruzan fronteras.

La conclusión que arde

Los documentos prueban que Bonilla vivió una doble vida política: una en México, otra en Estados Unidos.
Y ambas coexistieron, se cruzaron y se contradijeron en fechas específicas, con formularios oficiales, con firmas reales.

La frontera no olvida.
La frontera archiva.
La frontera expone.
La frontera quema.

Porque aquí, donde nada se queda oculto para siempre,
los expedientes del norte revelan lo que el sur calla.

11/09/2026

MANIFIESTO DE RESISTENCIA

Tijuana, Zona Urbana Río — 11 de septiembre de 2026, 09:12 hrs
Por Jaime Cleofás Martínez Veloz

Hermanas y hermanos de esta ciudad que camina con la espalda recta aunque la infraestructura se desplome:

Este manifiesto nace de la oscuridad.
De la luz que se fue.
De la luz que volvió a irse.
De la luz que, si seguimos callados, se irá para siempre.

Nace del ruido de los transformadores que trabajan como bestias cansadas.
Nace del olor del drenaje que ya no cabe en las entrañas de la ciudad.
Nace del hartazgo de quienes viven aquí, en esta frontera que no se arrodilla.

I. LA CIUDAD QUE NOS QUIEREN IMPONER NO ES LA CIUDAD QUE QUEREMOS VIVIR

Nos dijeron que la verticalización era progreso.
Nos dijeron que las torres eran modernidad.
Nos dijeron que la densidad era futuro.

Pero el futuro no se construye con permisos exprés.
El futuro no se sostiene con drenajes reventados.
El futuro no se ilumina con transformadores que ya no pueden más.

La Zona Urbana Río y sus colonias vecinas —Gabilondo, Madero, Cacho, Dávila, Chapultepec, Infonavit del Río— están viviendo el colapso de un urbanismo sin alma, sin planeación, sin respeto por la vida cotidiana.

Urbanismo no es levantar torres.
Urbanismo es levantar comunidad.
Urbanismo es pensar la ciudad como organismo, no como negocio.

II. LO QUE EXIGIMOS COMO CIUDAD QUE PIENSA Y RESISTE

1. Infraestructura eléctrica adecuada, diseñada con estudios serios, con planeación real, con visión de ciudad y no de campaña.
2. Infraestructura sanitaria capaz, que no derrame aguas residuales en fraccionamientos tradicionales, que no convierta al Infonavit del Río en receptor de lo que otros edificios no pueden contener.
3. Ni un edificio más, ni una torre más, ni un permiso más, hasta que el Gobierno demuestre —con documentos públicos y verificables— que la infraestructura puede sostener nuevas densidades.
4. Planeación urbana integral, basada en movilidad, drenaje, energía, habitabilidad y territorio.
5. Respeto a la ciudad, porque la ciudad no es maqueta: es vida.

La resistencia urbana no es un acto de rebeldía.
Es un acto de supervivencia.

III. LA FRONTERA QUE NO SE DOBLA

Aquí, donde la ciudad respira polvo y dignidad, donde cada apagón es una bofetada y cada desmentido es una burla, sabemos que la oscuridad no es un rumor:
es un testigo.

La luz se fue.
La voz se queda.
Y la voz, cuando se queda, se convierte en machete.

Este manifiesto es ese machete.
No para herir, sino para abrir camino.
No para destruir, sino para defender lo que queda de ciudad.

POSDATA (versión barrio, más cabrona):

A los que se enchilan porque hablamos, porque denunciamos, porque no nos tragamos la versión oficial:
Relájense.
No es personal.
Es territorial.

Si les molesta que digamos la verdad, pues ni modo:
la verdad no es suya, es de la ciudad.
Y la ciudad, cuando se harta, habla fuerte.
Y cuando habla fuerte, no pide permiso.
Y cuando no pide permiso, tampoco se calla porque ustedes se ofendan.

Aquí no venimos a caerles bien.
Venimos a que la luz no se vaya.
Venimos a que el drenaje no reviente.
Venimos a que la ciudad no se derrumbe.

Si eso les incomoda, pues qué pena:
la resistencia urbana no es un trámite… es un barrio.

Para Octavio Fabela Ballinas, “Rabanito”Querido Rabanito:La frontera amaneció con un silencio raro, como si el viento qu...
07/09/2026

Para Octavio Fabela Ballinas, “Rabanito”

Querido Rabanito:

La frontera amaneció con un silencio raro, como si el viento que baja del Cerro Colorado hubiera decidido detenerse un momento para escucharte partir. Tijuana, esa ciudad que ruge, que empuja, que nunca se detiene, hoy parece hablar en voz baja, como si supiera que uno de sus cronistas más nobles ya no camina sus calles.

Te fuiste, compañero, y la línea quedó un poco más sola.
Porque tú la recorrías con la serenidad de quien entiende que este territorio no se conquista: se acompaña.
La frontera te conocía, Rabanito. Sabía tu paso, tu mirada, tu manera de detenerte frente a la gente como si cada historia fuera un pequeño altar que merecía respeto.

Eras un periodista de tierra, de calle, de polvo.
No necesitabas reflector: te bastaba la luz de la mañana cayendo sobre una libreta.
No necesitabas prisa: sabías que la verdad llega cuando uno escucha de verdad.
No necesitabas protagonismo: tu oficio era servicio, no espectáculo.

Te vi tantas veces, Rabanito, detenerte en medio del caos para hablar con alguien que lloraba, con alguien que temblaba, con alguien que sólo necesitaba que lo miraran sin juicio. Tenías ese don que no se aprende: la ternura en medio de la tormenta. La calma en medio del ruido. La humanidad en medio del oficio.

La frontera te quería porque tú la entendías.
Sabías que aquí la vida se cuenta distinto:
con cicatrices, con risas que sobreviven, con historias que se sostienen aunque el mundo se caiga.
Sabías que cada nota era un pedazo de la ciudad, y tú la tratabas como se trata a un ser querido: con cuidado, con respeto, con dignidad.

Hoy que te despedimos, siento que tu ausencia es como un hueco en la línea.
Como si faltara una voz que narraba sin herir.
Como si faltara un paso que caminaba sin atropellar.
Como si faltara un corazón que sabía escuchar incluso cuando el mundo gritaba.

Pero también queda tu eco.
Queda tu manera de mirar.
Queda tu forma de preguntar.
Queda tu risa que aflojaba el cansancio.
Queda tu ética, esa que no se presume, pero que sostiene todo.

Rabanito, amigo:
La frontera te despide con la cabeza descubierta.
Los compañeros te nombran con cariño.
La ciudad te guarda en su memoria.
Y quienes te quisimos sabemos que tu vida fue un acto de amor por la verdad y por la gente.

Descansa en paz, querido Rabanito.
Aquí seguimos nosotros, caminando la línea con tu ejemplo en la mochila,
cuidando tu memoria como se cuida una historia que merece contarse siempre.

Hasta siempre, compañero.

LA REBELDIA ESTUDIANTIL LAGUNERA DESPUES DE LA MASACRE DEL 68  (1969–1971)I. La vida en los salonesEntré a la Preparator...
06/09/2026

LA REBELDIA ESTUDIANTIL LAGUNERA DESPUES DE LA MASACRE DEL 68 (1969–1971)

I. La vida en los salones

Entré a la Preparatoria Venustiano Carranza en el 69 con la sensación de que el país había envejecido de golpe. Los salones olían a madera vieja y a tiza, pero también a algo más: a sospecha. Después de Tlatelolco, estudiar era como caminar sobre vidrio. Uno sentía que cualquier pregunta podía ser interpretada como desafío, y cualquier silencio como complicidad.

En los salones, el aire se movía distinto. Las ventanas altas dejaban entrar el sol lagunero, ese sol que no perdona, pero también dejaban entrar el rumor de la calle: que habían desaparecido a un muchacho en la capital, que los del Poli seguían organizándose, que el gobierno decía una cosa y la gente otra.

Yo me sentaba siempre cerca de la ventana. No por romanticismo, sino por estrategia: quería ver quién entraba, quién vigilaba, quién escuchaba.

La vida en los salones era una mezcla rara de rutina y resistencia. Tomábamos apuntes, sí, pero también tomábamos postura. Cada clase era un campo minado donde uno aprendía a leer entre líneas, a distinguir la verdad del discurso oficial, a sospechar de los libros que venían con demasiadas páginas arrancadas.

II. Los maestros que despertaban conciencias

Había maestros que caminaban con miedo, como si el 2 de octubre les hubiera dejado una sombra permanente en la espalda. Pero también estaban los otros: los que hablaban bajito, los que cerraban la puerta antes de explicar algo, los que traían escondido en el portafolio un folleto que no debía circular.

Uno de ellos —no diré su nombre, porque todavía le debo respeto— nos enseñó que la historia no era una lista de fechas, sino una pelea por la memoria. Decía que el gobierno podía controlar los periódicos, pero no las conversaciones entre estudiantes. Que la conciencia era como el agua del Nazas: aunque la quisieran desviar, siempre encontraba su cauce.

Otro maestro, más terco, más valiente, nos habló de democracia en voz baja. Recuerdo que dijo: “El pensamiento crítico es la única materia que no aparece en el horario, pero es la única que realmente importa.”

Y nosotros lo entendimos. Lo entendimos con la urgencia de quienes saben que pensar puede costar caro.

III. La Laguna como territorio político

La Laguna no era la capital, pero tampoco era un desierto político. Era un territorio donde la injusticia se veía a simple vista: en las fábricas, en los ejidos, en las colonias donde el agua llegaba tarde y la policía temprano.

Torreón era una ciudad que había aprendido a desconfiar del poder desde hacía décadas. Los obreros sabían organizarse, los campesinos sabían resistir, y los estudiantes —nosotros— aprendíamos rápido.

La Laguna era un laboratorio de conciencia. Un lugar donde la política no se discutía en cafés intelectuales, sino en las esquinas, en las tiendas, en las sobremesas familiares. Ahí entendí que la rebeldía no siempre se grita: a veces se murmura, a veces se comparte como un secreto, a veces se vive sin decirla.

IV. La generación del 69–71 como semilla de rebeldía

Nosotros éramos jóvenes, sí, pero no ingenuos. Habíamos visto las fotos de Tlatelolco, habíamos escuchado los testimonios, habíamos sentido el temblor en la voz de los maestros. Sabíamos que el país estaba herido y que la herida no iba a cerrar sola.

La generación del 69–71 era una mezcla de miedo y coraje. Miedo porque sabíamos que el Estado vigilaba. Coraje porque sabíamos que el Estado mentía.

Éramos semillas de mezquite: crecíamos donde fuera, resistíamos lo que fuera, y aunque quisieran arrancarnos, siempre volvíamos a brotar.

En la PVC aprendimos que la rebeldía no es un acto, sino un hábito. Que la conciencia no se enciende una vez, sino todos los días. Que la dignidad es una forma de caminar.

V. Epílogo del cuaderno encontrado

Si alguien encuentra este cuaderno dentro de cincuenta años, pensará que exagero. Pero no. La vida en la Preparatoria Venustiano Carranza entre 1969 y 1971 fue exactamente así: polvo, sol, sospecha, conciencia, rebeldía.

Y yo, fui parte de esa generación que entendió que estudiar era resistir. Que pensar era desafiar. Que vivir con dignidad era la única forma de no repetir la historia que quisieron imponernos.

24/06/2026

Bonilla: el operador binacional que infiltra, graba, filtra y captura. El Caballo de Troya desde el Partido Republicano vía el Partido del Trabajo

Por Jaime Cleofas Martínez Veloz

Durante más de veinte años, Jaime Bonilla Valdez no ha hecho política: ha hecho operaciones encubiertas. Su carrera no se explica por votos, ideas o proyectos, sino por un método corrosivo que combina doble militancia, doble residencia, doble discurso y una sola constante: el uso de grabaciones clandestinas como arma de control y destrucción.

No es una acusación.
Es un expediente.

I. El origen del método: grabar, entregar, filtrar

El 23 de octubre de 2003, el Los Angeles Times publicó “A Border Politician’s Artful Rise”. Ahí se describe a Bonilla como:

“the Water Board President… who worked with the FBI and secretly recorded Gastelum discussing how to arrange a $1‑million payoff.”

No hay interpretación posible:
Bonilla grabó en secreto. Bonilla entregó al FBI. Bonilla filtró.

Ese episodio no fue un accidente.
Fue el manual operativo que ha repetido durante dos décadas.

II. El negocio paralelo: política financiada con dinero público

Mientras construía su plataforma política, su empresa Media Sports de México SA de CV recibió $12,955,925.94 pesos del Ayuntamiento de Tijuana entre enero y mayo de 2017.
Los documentos oficiales incluyen:

• Cheque por $6,835,563.00
• Cheque por $2,142,619.50
• Cheque por $2,006,235.00
• Cheque por $675,370.50
• Cheque por $1,231,481.94

No es una sospecha:
es una transferencia sistemática de recursos públicos hacia su estructura mediática.

III. El poder por la fuerza, no por la ley

En 2019 llegó a la gubernatura de Baja California.
Su administración fue un laboratorio de confrontación, filtraciones y guerra interna.
Intentó extender ilegalmente su mandato mediante la “Ley Bonilla”, declarada inconstitucional por la Suprema Corte en 2020.

Ese intento de prolongarse en el poder no fue un error político.
Fue un mensaje:
Bonilla no respeta reglas. Las dobla, las rompe o las compra.

IV. El regreso del viejo truco: audios, “informantes” y filtraciones

Entre 2023 y 2025 reapareció el mismo patrón de 2001–2003:

• Audios “anónimos”
• Supuestos “informantes del FBI”
• Filtraciones dirigidas
• Narrativas fabricadas para destruir adversarios

Distintos actores políticos señalaron a Bonilla como el operador detrás de esa estrategia.
El guion es idéntico.
La mano también.

V. El dato que desnuda todo: su afiliación republicana en 2025

El 25 de marzo de 2025, Bonilla reapareció en registros electorales de California como votante activo del Partido Republicano, con domicilio en:

1145 Mansiones Lane, Chula Vista, CA 91910

Mientras en México se presenta como dirigente del Partido del Trabajo, en Estados Unidos se reafilia al partido conservador.

No es contradicción.
Es doble militancia funcional:
una para operar en México, otra para protegerse en Estados Unidos.

VI. El PT como plataforma de captura

A pesar de su historial, el Partido del Trabajo lo nombró Comisionado Político Estatal en Baja California, otorgándole capacidad de:

• intervenir en candidaturas,
• presionar estructuras,
• negociar posiciones,
• bloquear adversarios,
• operar desde Estados Unidos sin rendir cuentas en México.

Es la fórmula perfecta para un operador binacional:
poder interno, protección externa.

VII. El Caballo de Troya

Bonilla no entra para sumar.
Entra para infiltrar.
No entra para construir.
Entra para capturar.
No entra para fortalecer.
Entra para fracturar.

Es un actor interno con intereses externos, un político que vive en un país, milita en otro y opera en ambos según su conveniencia.

Ese es el verdadero peligro:
no se le ve venir porque ya está adentro.

VIII. La pregunta final

La pregunta no es si Bonilla tiene derecho a participar en política.
La pregunta es para quién opera realmente.

Los documentos, los registros y los antecedentes apuntan a una conclusión incómoda:

Bonilla no juega para un solo lado.
Juega para sí mismo.
Juega desde dos países.
Juega con dos partidos.
Y juega con las mismas armas de siempre: grabaciones, filtraciones y presión.

Ese es el riesgo.
Ese es el mensaje.
Ese es el Caballo de Troya.

Las cuentas que no cuadran y las sombras que si: Bonilla, Media Sports y la herencia de Lourdes Maldonado.Por Jaime Cleo...
22/06/2026

Las cuentas que no cuadran y las sombras que si: Bonilla, Media Sports y la herencia de Lourdes Maldonado.

Por Jaime Cleofas Martínez Veloz

En Tijuana, las historias no se entierran: se esconden. Se guardan en cajones con sellos oficiales, en archivos que nadie revisa, en empresas que cambian de dueño pero no de dueño real. Y cuando regresan, lo hacen como regresan las deudas: con nombres, con fechas y con la memoria de quienes ya no pueden contarlas.

Esta es una de esas historias.

La empresa Media Sports de México, S.A. de C.V., la misma que Lourdes Maldonado demandó y a la que le ganó un juicio laboral después de casi diez años, reapareció en 2023 con una serie de movimientos que no huelen a trámite administrativo, sino a maniobra política.

Los documentos del Instituto Federal de Telecomunicaciones lo dicen sin rodeos:

“Rita Fimbres Cheno… 49 acciones… 99% del capital social… con derecho a voto.”
(Constancias IFT 2020, 2021, 2022 y 2023)

La esposa del senador.
La dueña formal de la empresa que Lourdes litigó.
La empresa que operó el aparato mediático de Bonilla durante años.

Pero lo más revelador no es quién aparece como dueña, sino cuándo aparece:
todas las constancias —2020, 2021, 2022 y 2023— fueron solicitadas y registradas en septiembre de 2023.
Todas juntas.
Todas de golpe.
Como si alguien hubiera recordado que los papeles también dejan huella.

Y mientras esos papeles se movían en 2023, otros papeles —más viejos, más incómodos— ya hablaban desde 2018.

El 11 de septiembre de ese año, el Ayuntamiento panista de Tijuana, encabezado por Juan Manuel Gastélum, emitió un oficio donde se detallan pagos por 12 millones 955 mil 925 pesos a Media Sports.

Pagos hechos cuando Jaime Bonilla era Presidente Estatal de Morena en Baja California.
Pagos hechos cuando ya era el operador político más influyente del movimiento lopezobradorista en el estado.
Pagos hechos por un gobierno panista que públicamente decía combatir a Morena.

El documento lo dice con la frialdad de la contabilidad:

“MEDIA SPORTS DE MÉXICO, S.A. DE C.V.… Cheque 132481… $6,835,563.00…”
(Oficio Tesorería Municipal, 11 de septiembre de 2018)

En Tijuana, los enemigos políticos se pelean en público y se pagan en privado.

Y en medio de todo esto está Lourdes.

La periodista que no se calló.
La mujer que enfrentó a un aparato mediático y político.
La que ganó un juicio laboral contra Media Sports.
La que denunció públicamente que temía por su vida.
La que fue asesinada un día antes de que se ejecutara la sentencia que ordenaba el embargo contra la empresa.

No hace falta acusar a nadie.
Basta con mirar la línea del tiempo.
Basta con ver cómo los papeles se mueven cuando la justicia está a punto de alcanzarlos.

Los documentos del IFT muestran que Media Sports no era un cascarón. No era una empresa dormida. Era una concesionaria activa, con folios, con notificaciones, con estructura accionaria registrada en 2020, 2021, 2022 y 2023.

“Media Sports de México, S.A. de C.V.… Fecha de notificación: 20 de septiembre de 2023.”
(Constancia IFT 074025)

Y los documentos del Ayuntamiento muestran que la empresa recibía millones del erario mientras Bonilla dirigía Morena en Baja California.

Y los documentos judiciales muestran que Lourdes ganó.
Y que la ejecución del embargo estaba programada para el 24 de enero de 2022.
Y que ella fue asesinada el 23.

Hoy, los papeles hablan.
Hablan más que los discursos.
Hablan más que los silencios.
Hablan más que los culpables que nunca aparecen.

Hablan de una empresa.
De una familia.
De un político.
De una periodista que ya no está.

En Tijuana, la verdad no se esconde: se disfraza.
Pero siempre regresa.
Y esta vez regresa con folio, con firma digital y con la memoria de Lourdes caminando delante.

RECUADRO DOCUMENTAL

Extractos clave

IFT – Constancias de Inscripción 2020, 2021, 2022, 2023

“Rita Fimbres Cheno… 49 acciones… 99% del capital social… con derecho a voto.”
“Media Sports de México, S.A. de C.V.… Fecha de notificación: 20 de septiembre de 2023.”

Ayuntamiento de Tijuana – Tesorería Municipal (11 de septiembre de 2018)

“MEDIA SPORTS DE MÉXICO, S.A. DE C.V.… Cheque 132481… $6,835,563.00…”
“Total pagado: $12,955,925.94.”

Sentencia laboral de Lourdes Maldonado (enero 2022)

“Se ordena la ejecución y embargo contra Media Sports de México, S.A. de C.V.”
(Ejecución programada para el 24 de enero de 2022.)

Dirección

Zona Urbana Rio
Tijuana
22320

Página web

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