17/02/2026
Aunque este año ha iniciado con una fuerte arremetida imperialista, desde acá no hemos bajado la guardia, ni nos ha ganado el pesimismo de moda.
Hace unos días tuvimos unos días de formación, encuentro y reflexión muy estimulantes y profundos.
Primero, terminamos la segunda edición del Taller de Herramientas de Lucha, un proceso que inició en marzo del año pasado y que implicó encuentros presenciales, brigadas a los territorios en lucha y también mucha solidaridad, amistad, pies en la tierra, juego y emoción. Porque la formación para nosotrxs es estudio y alboroto, discusión y baile, mística y organización, desacuerdos y abrazos. Este taller nos dio herramientas para comunicarnos mejor, cuestionar el pasado, ir por debajo de la superficie para encontrarnos con la realidad, escribir nuestro presente y ya ir navegando el futuro.
El siguiente taller le sumó a todo esto el debate sobre “las subjetividades” que no es otra cosa que la disputa por el sentido de la vida cotidiana, los sentimientos, las ideas que repetimos y las que creamos nosotros mismos, y sentar las bases del proyecto político que hemos venido construyendo con Tejiendo Luchas desde hace ya 8 años. Y este taller tuvo además un componente fundamental para los tiempos que corren: fue impartido y compartido por compañeros internacionalistas, principalmente cubanos. Esa es la bandera que hondeamos: la de la solidaridad revolucionaria, así como se oye, arrebatándole al sistema su brutal insistencia en dividirnos, edulcorarnos, romantizarnos, adecuándonos a las modas y los sentidos dominantes.
Y todo esto sucedió de cara a una próxima Asamblea Nacional que será en tierras oaxaqueñas, allí donde el cártel inmobiliario se está robando lo poco que queda de nuestras tierras comunes y sus riquezas.
Felices de estos ciclos que se cierran y que abren nuevos caminos.