30/07/2026
NO FUE SUICIDIO, FUE FEMINICIDIO
Exigimos que el caso de América Eliany Romero Betancourt sea investigado como feminicidio y con perspectiva de género.
Tepic, Nayarit, a 30 de julio del 2026
A la Presidenta de México, Dra. Claudia Sheinbaum Pardo;
a Rosa Icela Rodriguez Velázquez, Secretaria de Gobernación; a Laura Itzel Castillo Juárez, Secretaria de las Mujeres
al Gobernador Constitucional del Estado de Nayarit, Dr. Miguel Ángel Navarro Quintero; y a la Fiscal General del Estado de Nayarit, Mtra. Elvia Ludmila Heredia Verdugo:
El 20 de julio de 2026, América Eliany Romero Betancourt, de 23 años, fue localizada sin vida en la ciudad de Tepic, en el departamento de su pareja sentimental y padrino de N.A., Mario "N" de 48 años de edad, en una escena montada como un supuesto suicidio. Desde entonces, la investigación continúa sin que exista información pública clara sobre sus avances y, hasta este momento, la persona detenida no enfrenta una imputación por el delito de feminicidio, sino por delitos contra la salud.
Ante ello, quienes firmamos este posicionamiento exigimos que la Fiscalía General del Estado de Nayarit realice una investigación exhaustiva, diligente y con perspectiva de género, agotando todas las líneas de investigación y aplicando el Protocolo de Investigación Ministerial, Policial y Pericial del Delito de Feminicidio, así como los criterios establecidos por la Sentencia Mariana Lima Buendía de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, la cual obliga a todas las autoridades a investigar con perspectiva de género toda muerte violenta de una mujer, incluidos los casos que inicialmente se presentan como suicidio, accidente o causa indeterminada, hasta agotar todas las hipótesis relacionadas con la violencia feminicida. Solo así podrá garantizarse el acceso a la verdad, la justicia y la reparación integral.
Este año, miles de mujeres salimos a las calles bajo una consigna que sintetiza una realidad que no estamos dispuestas a seguir normalizando: “La omisión también es violencia”. Hoy esa exigencia cobra un profundo significado. La revictimización, la falta de claridad, la ausencia de información oportuna y cualquier actuación que invisibilice o descarte prematuramente la posibilidad de investigar este caso como feminicidio constituyen formas de violencia institucional que no deben tener cabida en un Estado comprometido con los derechos de las mujeres. Marchamos precisamente para exigir que ninguna muerte violenta de una mujer sea minimizada, invisibilizada o investigada sin el rigor que la ley exige.
Reconocemos y agradecemos a los medios de comunicación que, con responsabilidad y sensibilidad, han dado seguimiento a este caso y han contribuido a mantener el interés público en el acceso a la verdad y la justicia. Este posicionamiento busca informar sobre nuestra preocupación y las exigencias que hoy sostenemos, al tiempo que agradecemos el respeto que han mostrado hacia la privacidad de la familia de Eliany en uno de los momentos más difíciles de su vida. Por eso desde las colectivas feministas reiteramos que este caso contará con nuestro acompañamiento y respaldo hasta que exista una investigación con perspectiva de género y una resolución conforme a derecho.
Hacemos también un llamado a las personas servidoras públicas, representantes populares, partidos políticos, organizaciones y figuras públicas que se sumen a esta exigencia, lo hagan desde la responsabilidad, la ética y el respeto absoluto a la voluntad de la familia y seres queridos. Lo decimos claro: ningún interés político, personal o mediático debe colocarse por encima del derecho de Eliany a la justicia ni del dolor de quienes hoy la Iloran.
Exigimos transparencia sobre el avance de la investigación, respeto irrestricto a los derechos de la víctima y su familia, y el compromiso de las autoridades para que ninguna muerte violenta de una mujer quede sin ser investigada con el más alto estándar de debida diligencia y perspectiva de género.
Porque la justicia para Eliany es una obligación del Estado y un mensaje claro de que no habrá impunidad ante la violencia hacia las mujeres y niñas. No pedimos privilegios; exigimos que la ley se aplique, que se cumpla la Sentencia Mariana Lima, que este caso sea investigado como feminicidio hasta agotar todas las líneas de investigación y que ninguna omisión institucional abra la puerta a la impunidad.
La justicia para Eliany será también un mensaje para todas las mujeres de Nayarit: que ninguna muerte violenta será ignorada, minimizada o investigada sin perspectiva de género.