06/06/2026
🏳️🌈 Hoy realizamos la pinta del paso peatonal con los colores de la bandera LGBTTTIQ+ en la esquina de Allende y P. Sánchez.
Y como ya es costumbre, un acto tan simple de visibilidad volverá a incomodar a algunas personas.
Pero nunca se trata de la pintura. Lo que incomoda es que las personas LGBTTTIQ+ sigamos ocupando espacios que históricamente nos fueron negados. Que nuestras vidas, nuestras historias y nuestras luchas sean visibles en una ciudad que también es nuestra.
Y sí, a mí también me sigue incomodando. Me incomoda que un paso peatonal genere más discusión que los crímenes de odio. Me incomoda que sigamos hablando de transfeminicidios mientras muchas autoridades continúan sin reconocer plenamente la violencia que enfrentan las personas trans. Me incomoda que para muchas personas LGBTTTIQ+ el acceso a derechos tan básicos como la salud, la educación, el trabajo o la justicia siga dependiendo de quién eres, cómo te ves o a quién amas.
Me incomoda que haya quienes se molesten por unos colores en el pavimento, pero permanezcan indiferentes ante la discriminación cotidiana, las agresiones y las vidas que hemos perdido.
Un paso peatonal no resolverá por sí solo estas realidades. No acabará con la violencia ni garantizará derechos. Pero tampoco es un simple adorno urbano. Es un recordatorio de que existimos, de que resistimos y de que seguimos exigiendo una ciudad donde nadie tenga que esconderse para vivir con dignidad.
Porque si unos cuantos colores siguen generando tanta incomodidad, quizá lo que realmente incomoda no es la pintura, sino la posibilidad de una sociedad donde todas las personas tengamos el mismo derecho a ser visibles. 🏳️🌈✊🏻