29/04/2026
𝗘𝗟 𝗝𝗨𝗕𝗜𝗟𝗢𝗦𝗢 𝗧𝗜𝗘𝗠𝗣𝗢 𝗗𝗘 𝗣𝗔𝗦𝗖𝗨𝗔 𝗘𝗡 𝗟𝗔 𝗘𝗦𝗖𝗘𝗡𝗖𝗜𝗔 𝗗𝗘𝗟 𝗖𝗔𝗥𝗠𝗘𝗟𝗢
𝐏𝐚𝐬𝐜𝐮𝐚: tiempo de vida nueva.
La celebración pascua hunde sus raíces en las tradiciones Judías. En esta se conmemora la salida de Egipto (memorial que se proclama gozosamente el Sábado Santo en el Pregón pascual “Esta es la noche en que fueron liberados nuestros padres de Egipto”) y se plenifica en la victoria gloriosa de Cristo al salir radiante
como el sol de la tumba.
Pasados el tiempo de Cuaresma y la Semana Santa, se cierne sobre la Iglesia entera este tiempo Pascual. Fiesta central para todo cristiano en la cual, late fuertemente la alegría de la resurrección. En este tiempo todos los cristianos son
llamados a proclamar que la vida es quien triunfa sobre la muerte; que se le ha arrancado a la muerte el aguijón con el cual amenazaba a la creación entera; que es el amor, y no los razonamientos humanos, quien triunfa.
Por ello, en el Nuevo Testamento, la resurrección de Jesús, manifiesta en todo creyente la nueva esperanza, la nueva creación, el nuevo estilo de vida en el cual, pasada la noche en que el Rey duerme en el sepulcro, y la Iglesia-esposa, en
silencio, temerosa a despertarlo, aguarda, se llega al jubilo pleno que enciende el gozo y destruye las tinieblas.
Ahora bien, en el Carmelo este tiempo de pascua es latente, y además vivo en cada instante de la vida del carmelita.
El tiempo de Pascua en la espiritualidad del Carmelo no se limita a los 50 días litúrgicos, sino que es una experiencia viva y constante de unión con Cristo Resucitado. Se caracteriza por ser un periodo de alegría profunda, transformación interior y amor intenso a Dios, reflejado en la vida de sus santos.
Se puede hablar de la alegría constante de Santa Teresa de Jesús, quien queda sin palabras ante la visión del Resucitado (Vida 28, 8; 29, 9); podemos ver también los deseos de pascua en santa Isabel de la Trinidad al querer desaparecer y ser sumergida en Dios, su eternidad (Notas Intimas, 6); de igual manera, las ansias de resurrección de santa Teresita del Niño Jesús al querer contemplar constantemente su Astro Divino (Historia de un
alma B, 5v); y un sin número de testimonios de todos, quienes al beber de la espiritualidad del Carmelo, descubren el misterio del amor infinito.
Entonces, caben las siguientes preguntas: ¿qué es la pascual en el Carmelo? ¿Cuáles son las consecuencias de vivir como resucitados? ¿Qué es la resurrección en una vida destinada a la oración constante, al amor misericordioso y
a la entrega profunda como el maestro?
En el Carmelo, la pascua es entendida como escribía san Juan de la cruz como nueva creación en el cual el alma “ya no tiene otro estilo ni manera ni trato sino ejercicio de amor” (Cántico Espiritual A 28, 2). Estas palabras se entienden desde el descubrimiento de la gracia al tener los ojos de su Señor. Una mirada de amor que se evidencia en el encuentro entre María Magdalena y Jesús resucitado en el sepulcro (Juan 20, 11-31); un lenguaje que no puede ser descrito pero que absorbe y levanta a la persona hasta los más
altos misterios.
𝐀𝐬𝐩𝐞𝐜𝐭𝐨𝐬 𝐜𝐥𝐚𝐯𝐞 𝐝𝐞𝐥 𝐓𝐢𝐞𝐦𝐩𝐨 𝐏𝐚𝐬𝐜𝐮𝐚𝐥
Para Santa Teresa, la Pascua es el encuentro directo con el Resucitado, lo que produce una alegría inefable y un deseo de servirle.Vida de Unió
Para Santa Isabel de la Trinidad Ella vive la Pascua como la inmersión total en Dios, deseando "desaparecer" para que solo Él viva en ella, reflejando el misterio de la resurrección.Deseo del Cielo.
Para Santa Teresita del Niño Jesús Vive la Pascua como una sed constante de contemplar a Dios ("su Astro Divino"), buscando la santidad en los pequeños actos para unirse a Él en la Oración y Reflexión.
Durante este tiempo, se invitava todos aquellos que portan el escapulario del Carmen a la lectura del Evangelio y los escritos de los santos carmelitas para vivir la cotidianidad desde una perspectiva de fe renovada.