29/09/2026
A veces experimentamos la grandeza y la generosidad de Dios de una manera tan personal, que se nos olvida algo muy hermoso: lo que recibimos también puede convertirse en semilla. 🌱
La Palabra de Dios nos enseña a dar de gracia lo que de gracia hemos recibido, a ayudar, a extender nuestra mano y a ser de bendición para otros.
Por eso hoy quiero invitarte a que hagamos una pausa y le pidamos a Dios:
“Señor, muéstrame dónde puedo sembrar una buena semilla.”
Tal vez sea con nuestro tiempo, con nuestros talentos, con una palabra de ánimo o con algo tan sencillo como compartir alimento con quien lo necesita.
Y también creo que es importante hacerlo con sabiduría: buscar personas, asociaciones o lugares donde tengamos la confianza de que lo que damos realmente será utilizado para hacer el bien.
Hoy quiero hablarte de una causa que conozco de cerca: Nuevas Fuerzas A.C.❤️
Cada mes, como equipo, buscamos reunir alimentos para nuestro banco de alimentos y poder compartirlos con adultos mayores que lo necesitan.
Si Dios pone en tu corazón sumarte, puedes hacerlo con algo muy sencillo: un alimento no perecedero. Cada aportación, por pequeña que parezca, puede convertirse en una semilla de amor, dignidad y esperanza.
🌱 Porque cuando Dios nos bendice, también nos da la oportunidad de ser bendición.
¿Y tú, dónde sientes que Dios te está invitando a sembrar?