31/03/2025
Una de las historias narradas de la Biblia que me hacen reflexionar es la alimentación de las cinco mil personas que se encontraban con Jesús escuchando sus enseñanzas.
Dice el evangelista Mateo que el lugar era desierto, y la hora ya pasada. No había un lugar cercano donde pudieran comprar alimento. Por tal motivo, sus discípulos le sugirieron al Maestro “despide a la multitud”. Jesús respondió: Denles ustedes de comer.
El Maestro nos enseña que no solamente Él tiene interés por la necesidad espiritual de la salvación, sino también por las necesidades básicas de la gente. Por esa razón, nuestro Señor Jesucristo les dice a sus discípulos que la gente no tenía necesidad de irse a buscar el alimento, pues para eso estaban los discípulos (la iglesia) que también puede ver y satisfacer las necesidades de los más vulnerables.
Miremos a nuestro alrededor y veamos que muchas personas tienen necesidades como una mejor y más digna vivienda, alimentación básica, servicios de salud, protección para grupos vulnerables como ancianos, niños y mujeres desamparadas que además sufren violencia familiar.
Se hace necesario que personas altruistas, filántropos y empáticos podamos unirnos en la ayuda de los más necesitados.