31/10/2025
Municipio: Tecámac
Nombre de la ofrenda: Constructores del pasado viviendo nuestro presente
Descripción:
La ofrenda, representa la importancia que han tenido los adultos mayores a través de nuestra historia, su legado en la cultura y enseñanzas para construir el ahora. Es por ello que algunos elementos se han repartido de forma general a ambos lados de la misma, por un lado, la parte prehispánica y al otro la contemporánea.
Comenzando por la parte central vemos el símbolo toponimia del municipio de Tecámac, testigo de nuestra presencia desde épocas prehispánicas y que simboliza nuestra identidad.
Elaborado en papel violeta para representar la feminidad y azul para los varones que conforman a la población de personas adultas mayores en Tecámac. Enmarcado a ambos lados por dos tapetes con la misma técnica en papel de diseño artesanal, reflejando nuestra mexicanidad a nivel entidad.
En la parte superior vemos el papel picado y en tiras, los tradicionales rosarios de Cempasúchil al estilo de las provincias de la zona central de la república. Pendientes de estas, vemos una serie de 12 aviones artesanales, uno por cada pueblo que conforma Tecámac, juguetes en miniatura elaborados por artesanos de la entidad y que vienen a simbolizar uno de los mayores orgullos de nuestra región, el nuevo Aeropuerto Internacional AIFA, que tenemos el gusto de tener en nuestra municipalidad.
Abajo en la parte central colocamos un altar de dos cuerpos a la manera tradicional actual y
que incluye un muro de calaveras (Tzompantli) en su parte frontal decorado con las típicas
flores morada y blancas de nube y mano de león que también se cultiva en las proximidades de nuestra entidad. Simbolizando con ello el sincretismo entre la parte actual y prehispánica
heredada de nuestros ancestros.
En la parte del piso colocamos dos tapetes de aserrín artesanales que complementan la idea de esta ofrenda. Del lado izquierdo simbolizando la visión prehispánica vemos la insignia de Texcatlipoca, el señor de la oscuridad, para representar la etapa final de la vida y el lugar en que éste gobierna como refugio de las almas, todo enmarcado por una greca prehispánica en colores rojo, blanco y azul índigo, los tonos característicos de nuestra ancestral toltequidad, por ser nuestra región el paso prehispánico entre Tula y Teotihuacán. Del lado derecho vemos el escudo de nuestra dependencia DIF, como un símbolo de unidad y motivo de celebrar la vida, con su característico tono vibrante en rosa y enmarcado por una cenefa en los colores de nuestra pintura institucional.
El resto de los elementos complementan la parte esencial de toda ofrenda, la típica flor amarilla de cempasúchil, papel picado, las mazorcas anudadas, las vasijas y jícaras en barro, los platos de totomoxtli (hojas de tamal), todos ellos de herencia prehispánica y el dulce tradicional. Por supuesto no podían faltar el agua, la sal, las velas, el copal, el pan de mu**to tradicional que se elabora en varios pueblos de Tecámac y la fruta de temporada. Colocado al centro de manera especial el camino de flor picada, una vasija con el incienso y la mirra, y la típica cruz de flores cortadas, símbolo de la cosmogonía ancestral de los cuatro rumbos y la armonía de los elementos de la naturaleza.
Para acentuar todos estos elementos y de manera extraordinaria, decidimos colocar dos
maniquíes de calavera mostrando la vestimenta tradicional, una mujer prehispánica con huipil en manta y tocado de plumas y otra un varón con sombrero y jorongo tradicional simbolizando la época contemporánea. Ambos representan la importancia y presencia de nuestros ancestros a lo largo de nuestra historia.