21/01/2025
LA HOJARASCA NO ES BASURA
La gran cantidad de hojas que vemos en la vía pública de nuestras ciudades en otoño e invierno, nos recuerda que la naturaleza cumple con sus tiempos y formas; sin embargo, la vida urbana no tolera la hojarasca ni siquiera en los parques, camellones o jardines y la consigna es barrerla y desecharla como basura, pues se le relaciona con algo desagradable, sucio o inservible. Pero en lo referente a la naturaleza nada es basura y la hojarasca es parte fundamental de un bosque vivo, y en las ciudades, de plantas y árboles vivos.
La caída de hojas se entremezcla con ramitas, semillas, raíces y algunos troncos de árboles, donde se pueden identificar las distintas etapas de descomposición de las hojas junto con restos de otros organismos y hongos; esta transformación gradual de las hojas y muchas otras cosas, conforman lo que se llama mantillo que es fuente de nutrientes para el suelo, además de que brinda alimento y escondite a varios animales en el campo como lombrices, insectos, artrópodos mamíferos pequeños como ratones o musarañas, algunas especies de ranas, sapos y salamandras terrestres, huidizos reptiles como serpientes y lagartijas e incluso algunas aves que prefieren cazar o anidar en el suelo. La hojarasca es el principal aporte orgánico para la formación y fertilidad del suelo, y lo protege contra la erosión, y amortigua la humedad y las altas temperaturas; en la ciudades, puede ayudar a proteger el suelo y el pasto de parques, jardines y camellones, evitando la erosión o sequía por falta de suficiente protección.
Infografía: Divulgación de la Ciencia, UNAM