28/10/2026
El Sindicato Independiente de Trabajadores de Colegio de Bachilleres en San Luis Potosí agradece a nuestro compañero y amigo la autoría de esta gran semblanza:
Lic. Pedro Vidales Pérez
COBACH Plantel 14, Tancanhuitz, S.L.P.
Los invitamos a reflexionar y recordar la identidad sindical llena de humanismo y empatía en nuestra organización sindical a cargo de nuestros compañeros que lucharon día a día por todos los derechos ganados a favor de la base sindical y sus anécdotas para poder alcanzar sus metas.
Que en homenaje a nuestros compañeros y amigos finados pertenecientes a esta gran lucha que durante 35 años prevalece en este gremio sindical PRESENTA:
PARTE 3
PROFESOR RAFAEL HERNÁNDEZ HERRERA
Entre las luchas sindicales, las conquistas laborales y los recuerdos que nunca mueren.
DÍA DE MU***OS 2026
Una mirada al pasado del sindicalismo del Colegio de Bachilleres de San Luis Potosí.
Hay personas que pasan por nuestra vida laboral y dejan recuerdos; otras, en cambio, escriben páginas importantes de nuestra historia, porque sus decisiones, sus luchas y sus gestiones terminan beneficiando a generaciones enteras de trabajadores.
Hoy, en vísperas del Día de Mu***os de 2026, cuando las flores de cempasúchil comienzan a llenar de color nuestros hogares, el aroma del copal nos transporta al pasado y las veladoras iluminan los recuerdos de quienes se nos adelantaron, quiero abrir también el baúl de la memoria sindical para recordar una etapa importante del Colegio de Bachilleres de San Luis Potosí y a uno de sus protagonistas: el profesor Rafael Hernández Herrera, mejor conocido entre nosotros como el profe Rafa.
Corrían los primeros años del nuevo milenio, entre el 2000 y el 2003. Muchos éramos jóvenes que apenas comenzábamos nuestra vida laboral, llenos de ilusiones, con el deseo de conseguir un empleo estable, formar una familia y construir un futuro dentro de una institución educativa que empezábamos a querer como nuestra segunda casa.
Fue precisamente durante aquella época cuando muchos compañeros encontramos una oportunidad de ingresar al Colegio de Bachilleres gracias al apoyo y las gestiones del profesor Rafael Hernández Herrera, quien encabezaba la dirigencia estatal de nuestra organización sindical.
De origen potosino, pero con un amplio conocimiento de las regiones de San Luis Potosí, el profe Rafa conocía los caminos del Altiplano, la Zona Media, la Huasteca y la capital. Sabía de las necesidades de los trabajadores y entendía que detrás de cada solicitud de empleo existía una familia esperando una oportunidad.
«VÉNGASE MAÑANA Y TRÁIGASE UNA SOLICITUD, YO LO AYUDO»
Esa era una de aquellas frases que quedaron grabadas en la memoria de quienes tuvimos la oportunidad de conocer al profesor Rafael Hernández Herrera.
Una expresión sencilla, sin grandes discursos ni palabras rebuscadas, pero que encerraba algo muy importante: la disposición de ayudar a quien buscaba una oportunidad para salir adelante.
—Véngase mañana y tráigase una solicitud, yo lo ayudo.
Cuántos jóvenes habrán escuchado aquellas palabras llenos de ilusión. Cuántos regresaron a sus hogares con la esperanza de conseguir un empleo y cuántas familias encontraron en aquel gesto una posibilidad de construir un futuro mejor.
Porque en aquellos tiempos una solicitud de empleo no era solamente una hoja de papel. Representaba sueños, necesidades, compromisos familiares y el deseo de comenzar una vida laboral digna.
Y para quienes finalmente logramos ingresar al Colegio de Bachilleres, aquellas palabras adquirieron con los años un significado especial.
Hoy, después de más de dos décadas, muchos de aquellos jóvenes seguimos trabajando en las aulas, otros han alcanzado su jubilación y algunos han dejado una huella imborrable en nuestra institución.
Por eso, aquella frase merece ser recordada, porque en ocasiones las palabras más sencillas son las que terminan acompañándonos toda la vida.
El profesor Rafael Hernández Herrera sucedió en la dirigencia estatal del SITCB al profesor Jorge Miranda Uresti, asumiendo una responsabilidad que requería carácter, capacidad de negociación y, sobre todo, sensibilidad hacia la base trabajadora.
AQUELLAS CONQUISTAS QUE HOY FORMAN PARTE DE NUESTRA HISTORIA
En aquellos años comenzaron importantes gestiones sindicales que, con el paso del tiempo, se transformarían en beneficios para los trabajadores del COBACH.
Una de las conquistas que recordamos fue el bono navideño de 40 días, cuyo pago recibimos durante el mes de enero.
Las gestiones de aquella época se realizaron ante el gobierno estatal encabezado por Fernando Silva Nieto.
Para muchos trabajadores jóvenes, aquel beneficio representaba mucho más que una prestación económica. Era la posibilidad de enfrentar los gastos familiares del inicio de año, resolver compromisos pendientes y llevar un poco de tranquilidad a nuestros hogares.
Otra gestión importante fue el receso de verano, una prestación que representó un beneficio para la base sindical y que permitió fortalecer las condiciones laborales de quienes dedicábamos nuestros días a la formación de generaciones de estudiantes.
Hoy, cuando disfrutamos de algunas prestaciones conquistadas a lo largo de nuestra historia laboral, pocas veces nos detenemos a pensar en quienes participaron en aquellas negociaciones, tocaron puertas, sostuvieron reuniones y buscaron mejores condiciones para todos.
Las conquistas sindicales no nacieron de la casualidad. Detrás de ellas hubo hombres y mujeres que dedicaron tiempo, esfuerzo y parte de su vida a defender los derechos de sus compañeros.
LA COMBI VOLKSWAGEN DEL PROFE RAFA
Pero si hay un recuerdo que todavía me hace sonreír, es aquella famosa combi Volkswagen en la que el profesor Rafael Hernández Herrera acostumbraba trasladarse con su equipo sindical.
Era prácticamente su sello personal.
Cuando llegaba a alguna reunión, asamblea o evento sindical, no hacía falta preguntar quién había llegado.
Ahí estaba la combi Volkswagen del profe Rafa, transportando a sus compañeros de trabajo y colaboradores sindicales.
Aquella unidad no solamente recorría carreteras; también transportaba proyectos, inquietudes, documentos, acuerdos y esperanzas de una base trabajadora que deseaba mejores condiciones laborales.
Me imagino nuevamente aquellos encuentros, las conversaciones entre compañeros, las bromas, los saludos y la emoción de participar en las actividades de nuestra organización.
Eran otros tiempos.
No existían las facilidades de comunicación que tenemos actualmente. Las reuniones se organizaban personalmente, las distancias parecían más largas y el compromiso sindical muchas veces significaba recorrer cientos de kilómetros para escuchar a los compañeros de un plantel.
DE CORAZÓN COBACHERO Y DE ESPÍRITU DEPORTIVO
El profe Rafa venía de las filas del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación, el SNTE, donde había adquirido experiencia en la organización y representación de los trabajadores.
Pero su corazón también se volvió profundamente cobachero.
Comprendió que el sindicalismo no solamente debía ocuparse de salarios, prestaciones y conflictos laborales, sino también de fortalecer la convivencia, la amistad y la unidad entre los trabajadores.
Fue durante su periodo cuando comenzaron los Juegos Sindicales Estatales del COBACH, una iniciativa que permitió reunir a compañeros de distintas regiones de San Luis Potosí.
Aquellos encuentros deportivos se convirtieron en verdaderas fiestas de convivencia.
El básquetbol, el voleibol, el fútbol y las demás actividades nos ofrecían la oportunidad de reencontrarnos con compañeros que, por la distancia entre planteles, solamente veíamos en determinadas ocasiones.
Ahí nacieron amistades que todavía perduran.
Porque el deporte también tiene memoria. Una cancha puede guardar tantas historias como un salón de clases, y una fotografía de aquellos juegos puede devolvernos, por unos instantes, la juventud que dejamos en el camino.
EL DÍA DE MU***OS Y LA MEMORIA DE NUESTRO SINDICALISMO
Hoy, en este Día de Mu***os de 2026, mientras en los hogares potosinos se preparan los altares, se coloca el pan de mu**to, se encienden las veladoras y las familias recuerdan a sus seres queridos, resulta inevitable pensar en aquellos años que marcaron nuestra historia.
Han transcurrido más de dos décadas desde que muchos de nosotros ingresamos al Colegio de Bachilleres.
Algunos compañeros se jubilaron, otros cambiaron de adscripción, muchos continúan frente a las aulas y, tristemente, algunos ya emprendieron el viaje del que no se regresa.
Quedan fotografías amarillentas, documentos guardados, recuerdos de asambleas, viajes interminables por las carreteras potosinas y tantas historias que merecen ser contadas.
El Día de Mu***os nos enseña que la memoria es una manera de mantener cerca a quienes han formado parte de nuestra existencia.
Por eso, al recordar al profesor Rafael Hernández Herrera, también recordamos una generación de dirigentes, representantes y trabajadores que contribuyeron a construir la historia del sindicalismo del COBACH.
No se trata solamente de recordar nombres o cargos, sino de reconocer que detrás de cada conquista laboral existen esfuerzos que no deberían quedar sepultados por el olvido.
EL TIEMPO PASA, LAS CONQUISTAS PERMANECEN
Hoy, quienes ingresamos al COBACH entre los años 2000 y 2003 hemos recorrido buena parte de nuestra vida profesional.
Aquellos muchachos que llegábamos con una solicitud de empleo bajo el brazo somos ahora trabajadores con más de veinte años de servicio, con experiencias, satisfacciones, dificultades y muchas historias que contar.
Y cuando miramos hacia atrás, comprendemos que hubo personas que contribuyeron a abrirnos las puertas de esta institución.
Entre ellas ocupa un lugar especial en nuestra memoria el profesor Rafael Hernández Herrera.
Aquel dirigente de la combi Volkswagen, de las giras sindicales, de las gestiones laborales y de los primeros Juegos Sindicales Estatales.
Porque los años podrán cambiar los rostros, los cargos y las generaciones, pero no deberían borrar la gratitud ni la memoria histórica de nuestra organización.
En este Día de Mu***os de 2026, cuando una veladora ilumine los recuerdos del pasado y el viento de noviembre mueva suavemente las flores de cempasúchil, recordemos también a tantos compañeros que dedicaron parte de su existencia a construir mejores condiciones para los trabajadores.
Porque en la vida sindical, como en la vida misma, nadie permanece para siempre en un cargo, pero las buenas acciones pueden permanecer durante generaciones.
Y quizá algún día, al encontrarnos nuevamente con viejos compañeros, alguien recuerde con una sonrisa:
—¿Se acuerdan del profe Rafa, aquel dirigente que llegaba a las reuniones con toda su gente en una combi Volkswagen?
Entonces regresarán las anécdotas, las risas y los recuerdos de aquellos años maravillosos.
Y seguramente alguien más, entre sonrisas y nostalgias, recordará aquella frase tan sencilla que para muchos significó el comienzo de una nueva etapa en sus vidas:
—Véngase mañana y tráigase una solicitud, yo lo ayudo.
Y tal vez, al escuchar nuevamente esas palabras, comprenderemos que una de las grandes satisfacciones de la vida no consiste solamente en alcanzar un puesto o dirigir una organización, sino también en haber tenido la oportunidad de ayudar a los demás.
Porque detrás de aquella solicitud de empleo había un joven con ilusiones, y detrás de aquel joven había toda una historia que apenas comenzaba a escribirse.
Hoy, muchos años después, esa historia continúa en las aulas del Colegio de Bachilleres de San Luis Potosí.
Porque mientras exista alguien dispuesto a contar nuestra historia, el pasado seguirá teniendo voz.
Los hombres pasan, las generaciones cambian, pero las conquistas sindicales, las buenas acciones y los recuerdos permanecen vivos en la memoria de quienes fuimos parte de aquella historia.
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Día de Mu***os 2026
Crónica y recuerdos sindicales:
Lic. Pedro Vidales Pérez
Colegio de Bachilleres de San Luis Potosí
Plantel 14, Tancanhuitz
«Recordar nuestra historia sindical también es reconocer a quienes contribuyeron a construir nuestro presente».