28/04/2025
🔥💜VII Asamblea del Movimiento de Mujeres en Defensa de la Madre Tierra y Nuestros Territorios.
Las mujeres de esta asamblea nos reunimos para seguir compartiendo, resistiendo y aprendiendo a resignificar el dolor y el miedo para transformarlos en acción colectiva y organizada. Frente a la abuela del Volcán Pyokpatzyuwe, pudimos mirarnos, reconocernos y conectarnos, tejer el hilo de la vida entre todas y también aprender a recibir fuerza, sanación y cuidado de la Madre Tierra.
Confiamos en la energía y amor de las compañeras ausentes y fallecidas que nos acompañan y sostienen en espíritu y memoria viva.
Hacemos un llamado al pueblo en general y a las y los jóvenes para que despertemos la conciencia colectiva y denunciemos los atropellos y la corrupción por parte de las autoridades y malos gobiernos, mientras nos organizamos y defendemos la vida. También exhortamos a seguir hermanándonos desde el rincón más alejado del mundo.
VII Asamblea del Movimiento de Mujeres en Defensa de la Madre Tierra y Nuestros Territorios.
Región Zoque, Chapultenango, Chiapas, México.
21 y 22 de marzo del 2025
A las Mujeres de Organizaciones, Redes y Colectivas
A las Madres buscadoras
A l@s defensoras de lo común y la Madre Tierra
A la Sociedad Civil que lucha por una vida digna
A las Luchas y Resistencias en el Mundo
El pasado 21 y 22 de marzo, se llevó a cabo en la región zoque la Séptima Asamblea del Movimiento de Mujeres en Defensa de la Madre Tierra y Nuestros Territorios. En este encuentro nos reunimos mujeres procedentes de las regiones Tsotsil, Tseltal, Ch'ol, Costa y Zoque, así como hermanas invitadas de Argentina, Chile, Venezuela e Italia para fortalecer nuestras luchas y resistencias, retomando fuerzas de la Madre Tierra, en específico de la abuela Pyokpatzyuwe, quien está presente en el volcán conocido como Chichonal.
Recordamos e invocamos la fuerza de las compañeras que nos han acompañado en esta lucha y, aunque ya no están presentes físicamente su digna rebeldía permanece y nos acompaña en los caminos de resistencia.
En la región Zoque, experimentamos como dolores colectivos la pérdida de una integrante valiosa, nuestra maestra Emérita Díaz Ávila y las amenazas a nuestra integridad personal por ser defensoras, lo que han obligado a algunas compañeras, a abandonar nuestro territorio.
Estos desafíos han provocado deterioro de nuestra salud física y emocional. Sin embargo, nuestra resistencia se manifiesta en nuestra capacidad de organización, como lo demuestra esta VII Asamblea de Mujeres en Defensa de la Tierra y Nuestros Territorios. Buscamos alternativas para continuar defendiendo el territorio de todo tipo de amenazas: megaproyectos, monocultivos, divisionismo. Sentimos que el Volcán y la fuerza de Pyokpatzyuwe nos ha brindado fortalezas importantes: su resiliencia para regenerarse, la fuerza espiritual que representa, la energía que emana y su capacidad para fomentar la unidad entre las mujeres y el trabajo colectivo. Así, mantenemos una actitud crítica ante las situaciones que acontecen en nuestros territorios en temas políticos, económicos, sociales y todo lo que amenace nuestro entorno, lengua y nuestra vida como pueblo originario.
En la Región Altos. Nos enfrentamos a una serie de dolores colectivos que nos afectan profundamente. El cansancio físico, los dolores corporales y la dificultad cada vez mayor para integrarnos en lo colectivo son solo algunas de las consecuencias de un sistema capitalista y patriarcal que nos desgasta y desgarra. La venta y consumo de dr**as entre jóvenes y niños genera gran preocupación, especialmente en las escuelas. La división y la falta de respeto entre personas y en las comunidades agravan esta situación. Hay dolor por las desapariciones de personas, por el despojo de nuestras tierras, por la mercantilización de la vida y por la criminalización de nuestr@s jóvenes.
El Estado y el sistema patriarcal nos provocan rabia y desesperanza. Habitamos una sociedad que normaliza la agresión, la violencia, que se conforma y se muestra apática ante el sufrimiento ajeno. El narco-estado genera una cultura violenta que permea en los medios y redes de comunicación para fomentar la insensibilidad social, la desconexión con la Naturaleza y la cosificación de los cuerpos. Todos estos aspectos nos lastiman día tras día.
Ante todo esto, nuestras resistencias mantienen su fuerza. Hoy la abuela Volcana Pyokpatzyuwe nos permitió mirar y reconocer nuestra fuerza colectiva como mujeres que somos. Nos dio la oportunidad de reconocer la fortaleza en las niñas, niños, adultos y hombres para seguir generando esperanza por construir en común y en dignidad. Nos permitió reconocer la importancia de la conexión con lo sagrado, el cuidado y respeto hacia todos los seres y terruños de la Madre Tierra.
Región Norte Selva. Seguimos enfrentando como colectivos la apatía de la gente, la escasa participación en el trabajo comunitario, la migración de jóvenes en busca de empleo, la imposición de proyectos a gran escala como la supercarretera, y la manipulación de los políticos que utilizan nuestras vestimentas y tradiciones para lucrar. Además, el alto costo de los servicios básicos como la electricidad, el monocultivo de grandes plantaciones y la presión social para aceptar iniciativas que nos despojan de nuestras tierras continúan siendo causa de sufrimiento.
Estos dolores se desprenden de un sistema que nos provoca miedo, coraje e impotencia. La fragmentación en las comunidades, la criminalización de l@s jóvenes, las desapariciones forzadas, los feminicidios y la falta de seguridad, especialmente para las mujeres, son el resultado de una estrategia de control que no nos respeta. El gobernador, en su toma de protesta, promete construir una autopista y simula una consulta que no acata la decisión del pueblo. Esto nos muestra sus verdaderas y mañosas intenciones.
A pesar de todo, seguimos resistiendo en la defensa de nuestros derechos como pueblos originarios, en la defensa de nuestra tierra y territorio, y en el resguardo de nuestros bienes naturales.
La abuela del Volcán Pyokpatzyuwe nos brindó fortaleza, como mujeres y madres, para destruir lo que no nos da vida y para construir nuevas sociedades, respetando nuestras raíces, lenguas y tiempos. Sabemos que, si nos unimos, podemos lograrlo; juntas buscamos crear una comunidad genuina y digna.
Región Costa. Compartimos que nuestros pesares incluyen la inseguridad, el encarecimiento de los alimentos básicos, la desaparición de jóvenes, niñas y mujeres, la usurpación de nuestros territorios y tierras, el machismo, la criminalización de nuestro activismo, la incertidumbre y el miedo.
Estos dolores son causadas por la disputa de nuestros territorios por parte del crimen organizado, la imposición de un nuevo grupo armado autorizado (FRIP Pakales), los grandes proyectos como el interoceánico y la indiferencia de una gran parte de la sociedad frente a estos despojos.
Nuestras luchas y resistencias en la región Costa se enfocan en la demanda por un pago justo de la energía eléctrica, en evitar la instalación de medidores de agua que incrementarán el costo, en la denuncia del despojo y la hostilidad que vivimos en nuestros territorios, y en la defensa de nuestra tierra y territorio ancestral. También buscamos la recuperación de nuestras memorias ancestrales como un acto de resistencia frente a la adversidad. Este es el grito de resistencia que, a pesar del dolor y el sufrimiento, nos sigue uniendo y nos da fuerzas para continuar.
México, Argentina, Venezuela, Chile e Italia. Denunciamos las constantes represiones en diversos países de Latinoamérica y el mundo, como el genocidio en Palestina, la opresión contra jubilados en Argentina, la obstinación por militarizar los países, la desaparición y el reciente descubrimiento de campos de reclutamiento forzado en Teuchitlán, Jalisco. También repudiamos la violencia hacia las mujeres, niños, niñas, y disidencias sexuales y de género, el extractivismo y el arrebato de los pueblos y sus lenguas.
Todo esto es provocado por el capitalismo, el Estado y la nueva reconfiguración de las guerras. Sin embargo, continuamos en rebeldía, con ejemplos inspiradores como las madres buscadoras, las abuelas de la Plaza de Mayo y los pueblos indígenas que mantienen vivas las luchas por la vida, la identidad y las raíces.
En suma:
Las mujeres de esta asamblea nos reunimos para seguir compartiendo, resistiendo y aprendiendo a resignificar el dolor y el miedo para transformarlos en acción colectiva y organizada. Frente a la abuela del Volcán Pyokpatzyuwe, pudimos mirarnos, reconocernos y conectarnos, tejer el hilo de la vida entre todas y también aprender a recibir fuerza, sanación y cuidado de la Madre Tierra.
Confiamos en la energía y amor de las compañeras ausentes y fallecidas que nos acompañan y sostienen en espíritu y memoria viva.
Hacemos un llamado al pueblo en general y a las y los jóvenes para que despertemos la conciencia colectiva y denunciemos los atropellos y la corrupción por parte de las autoridades y malos gobiernos, mientras nos organizamos y defendemos la vida. También exhortamos a seguir hermanándonos desde el rincón más alejado del mundo.
Tierra Madre y territorio somos una. Juntas y organizadas venceremos.
Atentamente:
Colectivo Defensoras de Nasakobajk (Defensoras de la Madre Tierra), Zona Zoque
Red de Mujeres de la Costa en Rebeldía, Zona Costa
Colectivo Tsijilba Bij (Nuevo Camino), Zona Selva Ch'ol y Tseltal
Colectivo Nichim Antsetik (Flor de Mujeres), Zona Altos Tseltal
Colectivo Antsetik Ts'unun (Mujeres Colibrí), Zona Altos