16/05/2026
“Reconociéndome más allá de ser madre” fue el nombre de la actividad que llevamos a cabo en el Centro Externo de Atención a Refugio de Fundación Luz y Esperanza, en el marco del Día de las Madres. Un espacio creado para invitar a las mujeres a mirar su maternidad desde una perspectiva distinta: reconociendo que además de ser mamás, siguen siendo personas con necesidades, deseos y derecho al autocuidado.
La psicóloga infantil Mónica Zúñiga comentó que el objetivo principal fue romper con los paradigmas que históricamente han colocado a las madres en un rol de entrega total, donde frecuentemente se prioriza el bienestar de los demás antes que el propio. A través de dinámicas y espacios de reflexión, se habló sobre la importancia de darse permiso para descansar, disfrutar y dedicar tiempo a sí mismas sin culpa.
Durante la sesión compartimos una pregunta que resonó entre todas: ¿cuántas veces nos olvidamos de que además de ser mamás, también somos mujeres? La respuesta fue clara: muchas veces. Entre las exigencias, cuidados y responsabilidades, solemos dejar nuestras propias necesidades al final.
A través de la conversación, la psicóloga de mujeres Daniela Cardoza invitó a reflexionar sobre la culpa, el miedo, el agotamiento y la dificultad de darnos tiempo para nosotras mismas, recordándonos que el autocuidado no es egoísmo y que aprender a priorizarnos también es un proceso que requiere paciencia y acompañamiento.
Como parte de la actividad se realizó un ejercicio de respiración y conexión personal. Con los ojos cerrados, cada una se preguntó: “Si hoy pudiera regalarme algo emocionalmente, ¿qué sería?” y después: “¿Qué pequeña acción de cinco minutos puedo hacer hoy por mí?”.
Las respuestas llevaron a reconocer que el descanso, la paz, el tiempo, la paciencia y los pequeños momentos para una misma también son necesarios. Entre los aprendizajes compartidos al final de nuestra actividad destacaron palabras como paciencia, alegría, amor propio, menos estrés y autocuidado sin culpa.
Fueron 18 mujeres a quienes acompañamos en FULYE en sus procesos para salir de ciclos de violencia las que participaron en esta jornada pensada para consentirse y reconectarse consigo mismas. Gracias al apoyo de maestra Rosario Meza y sus alumnas del CECATI 184 disfrutaron de servicios como uñas, corte de cabello, peinado y faciales, además de un convivio, regalos y una rifa realizada gracias a personas solidarias y donativos.
Porque una mamá también necesita detenerse, respirar, recargar energía y recordar que cuidar de sí misma también es una forma de cuidar a quienes ama. 💜