20/07/2026
Han pasado cuatro años. Y todavía hay quienes preguntan por qué seguimos insistiendo.
La respuesta es sencilla.
Porque Juan Paulo Amezcua Gudiño sigue prófugo.
Porque Frida sigue sin recibir justicia.
Porque el tiempo puede pasar, pero nunca borra una vida arrebatada ni el dolor de una familia que sigue esperando respuestas.
Seguiremos publicando. Seguiremos compartiendo. Seguiremos levantando la voz.
No por aferrarnos al pasado, sino porque creemos que ningún feminicidio debe quedar en el olvido y ningún prófugo debería escapar de la justicia.
Mientras Juan Paulo Amezcua Gudiño no sea localizado y llevado ante un juez, este caso sigue abierto y nuestra exigencia también.
Ayúdanos compartiendo esta publicación. Nunca sabemos quién puede tener la información que hace falta para acercar justicia a Frida.
💜 No olvidamos. No nos rendimos.