31/05/2026
📍 Sendero Migrante — Día 5
Hoy cada paso tuvo un significado aún más profundo.
Después de varios días caminando bajo el intenso sol del desierto de Arizona, Mamá Lulú ya lleva heridas en los pies. Las largas jornadas, el terreno difícil y los kilómetros recorridos han dejado marcas visibles en su cuerpo.
Cada ampolla y cada herida son un recordatorio de que este camino no es fácil.
Sin embargo, mientras el dolor aparece con cada paso, también crece la convicción de continuar.
Porque si unos días caminando en solidaridad dejan huellas en los pies, resulta imposible imaginar el sufrimiento de quienes cruzaron este mismo desierto con hambre, sed, miedo y la esperanza de encontrar una vida mejor para sus familias.
Hoy las cruces pesaron un poco más.
Pesaron las historias de quienes murieron en el camino. Pesaron los nombres de quienes fueron encontrados. Y también pesaron los silencios de quienes jamás pudieron ser identificados.
A pesar del cansancio y las heridas, Mamá Lulú sigue avanzando, llevando en el corazón a las personas migrantes que Casa Clínica Lulú acompaña cada día y a todas aquellas que perdieron la vida en busca de un futuro mejor.
🕊️ Hay heridas que duelen en los pies, pero también hay causas que se llevan en el alma.