19/06/2026
En la bahía de Ohuira arrecía un conficto socioambiental que lleva años cociéndose: pescadores y ambientalistas contra una planta de amoniaco de capital suizo y financiamento alemán que, desde Topolobampo, crearía la primera gran refinería de fertilizantes sintéticos privada de México. Una apuesta de enorme escala en un entorno natural único, elegido por razones que este reporte explica al detalle.
Esta es la primera parte de un reporte analítico sobre lo que está sucediendo en el mercado de los fertilizantes de México, donde, para bien y para mal, muchas cosas van a suceder.
La planta de amoniaco de Topolobampo expone una disputa profunda: soberanía alimentaria con gas importado, riesgo ambiental y derechos indígenas