03/07/2026
Frente a la gentrificación, defendamos los espacios comunitarios.
El Teatro José Recek Saade y su privada representan mucho más que un recinto cultural: son espacios de encuentro, convivencia y construcción de identidad para las y los habitantes del Barrio de El Alto. Durante mucho tiempo han albergado actividades artísticas, procesos comunitarios y expresiones tradicionales que forman parte del patrimonio cultural del barrio.
En los últimos años, la falta de atención, mantenimiento y respaldo a las iniciativas vecinales ha propiciado el deterioro de este espacio, afectando su seguridad, su uso comunitario y el sentido de pertenencia de quienes históricamente lo han habitado y preservado.
El Barrio de El Alto enfrenta transformaciones urbanas que deben analizarse desde una perspectiva de inclusión y respeto a la memoria colectiva. El desarrollo urbano no puede desvincularse de las comunidades que han dado vida a estos espacios ni traducirse en el desplazamiento de sus prácticas culturales. Por el contrario, es indispensable promover políticas que fortalezcan la participación ciudadana, la conservación del patrimonio y el derecho de las comunidades a apropiarse de los espacios públicos.
Reapropiar un espacio común no significa invadirlo; significa ejercer el derecho a participar activamente en su cuidado, preservación y uso colectivo. Proteger el Teatro José Recek Saade es proteger la historia, la identidad y el tejido social del Barrio de El Alto.
Salvemos el Recek. Fortalezcamos los espacios públicos, la cultura y la participación comunitaria.