11/04/2026
Hace apenas diez días, cuatro personas subieron a un cohete y se alejaron de la Tierra más lejos que cualquier ser humano en toda la historia. Hoy, el 10 de abril de 2026, regresaron a casa.
La cápsula Orion de la misión Artemis II amerizó en el océano Pacífico frente a San Diego, California, cerrando un viaje de 1.1 millones de kilómetros que incluyó el primer sobrevuelo tripulado de la Luna en más de medio siglo.
Lo que hizo extraordinario este regreso fue la física detrás de él. La cápsula no simplemente cayó hacia la Tierra. Reingresó a la atmósfera a más de 40.000 kilómetros por hora, una velocidad equivalente a Mach 32, generando una envoltura de plasma tan caliente que bloqueó toda comunicación con Houston durante seis minutos.
En ese intervalo de silencio, los cuatro astronautas estaban solos, dentro de una bola de fuego, confiando en la ingeniería y en el escudo térmico más grande jamás construido para una nave tripulada.
Luego se desplegaron los paracaídas, la velocidad cayó de 200 a 27 kilómetros por hora, y la nave tocó el agua con precisión milimétrica.
Artemis II probó que la humanidad puede volver al espacio profundo con seguridad. Artemis IV, en 2028, pondrá a dos astronautas de regreso en la superficie lunar por primera vez desde 1972. Lo que vimos hoy fue el último ensayo antes de ese momento.