13/10/2025
«Desde el 17 de agosto de 1981, no he vuelto a beber. Ese grupo se llamaba «Colonial», pero ya no existe».
Heber L.
Plenitud AA
Experiencia Diaria
Una puertita abierta
13 de octubre del 2025
Un amigo me pasó el mensaje a fines de julio de 1981. Me dio las señas del grupo, era en Plaza Carrillo. Al llegar a la puerta, me dio miedo, pues fui yo solo. Así que seguí con mi ingesta alcohólica.
Un día, ya cansado de esa vida que llevaba, me encontré a mi madre en el mercado de San Juan; yo ya tenía dos meses borracho. Ella me encontró todo mugroso, sin comer y mal oliente. Me llevó a casa, pero como mi papá ya me había corrido, solo me dio ropa limpia y dinero, además me suplicó que dejara de alcoholizarme.
Fui a los baños de Villalongín. Me bañé y me tomé una cerveza con Clamato. Salí limpio, rasurado y con ropa limpia.
Toda esa tarde, anduve deambulando por las calles del centro de la ciudad. Serían las 20:00 horas, cuando entré a una iglesia católica, aunque sin ser católico. En mi desesperación y en mi deseo de morir, le pedí a Dios que me quitara la vida.
Esperé a que terminara la misa y le grité a Dios que, si de verdad existía, me quitara la vida. Después de orar y llorar por aproximadamente 20 minutos, salí de dicho recinto. Caminé alrededor de la iglesia que se encuentra en la calle Bartolomé de las Casas. Volteé hacia el lado derecho: había un estacionamiento y una puertita abierta. Pensé en acercarme por si había una posible fiesta.
Entré y era un grupo de Alcohólicos Anónimos. Una persona que se encontraba ahí me preguntó si iba por información. Le dije que era mi primera vez ahí y me dio un café. Llegaron varias personas y me dieron la información.
Desde el 17 de agosto de 1981, no he vuelto a beber. Ese grupo se llamaba «Colonial», pero ya no existe.
Heber L.
Michoacán Uno
Plenitud AA es una publicación de Central Mexicana de Servicios Generales de Alcohólicos Anónimos, A.C.