17/05/2026
CRISIS SENSORIALES VS BERRINCHES: NO ES CAPRICHO, ES DESBORDAMIENTO
Hoy quiero hablarte de algo que muchas veces vivimos en casa, en la escuela, en el súper o incluso en una reunión familiar… y que puede dejarnos el corazón hecho pedazos: las crisis sensoriales.
Y no, no son berrinches.
No es que estén malcriados.
No es que quieran manipular.
No es falta de límites.
Es su cuerpo, su mente y sus sentidos intentando sobrevivir a algo que los sobrepasa.
Quiero hablarte desde la experiencia de mamá, no desde la perfección.
Porque si algún día te toca vivirlo, quiero que sepas que no estás sola.
¿Qué es una crisis sensorial?
Una crisis sensorial ocurre cuando un niño autista —o una persona con alta sensibilidad— se ve sobrepasado por estímulos que para otros pueden parecer “normales”:
🔹 Luces intensas
🔹 Ruidos fuertes
🔹 Mucha gente
🔹 Olores fuertes
🔹 Texturas incómodas
🔹 Ropa ajustada
🔹 Cambios inesperados
🔹 Exceso de información al mismo tiempo
No lo hacen porque quieren.
No pueden simplemente “calmarse”.
Su sistema nervioso está saturado.
Entonces… ¿en qué se diferencia de un berrinche?
Un berrinche suele aparecer cuando un niño quiere conseguir algo:
un juguete, una pantalla, un dulce o evitar una regla.
Una crisis sensorial no busca obtener nada.
Busca escapar del dolor, del ruido, del caos, de la sobrecarga.
No es manipulación.
Es desbordamiento.
¿Cómo reconocer una crisis sensorial?
Muchas veces puede verse así:
⚡ Llanto inconsolable
⚡ Gritos intensos
⚡ Taparse los oídos o los ojos
⚡ Tirarse al suelo
⚡ Huir o esconderse
⚡ Golpearse o morderse como descarga de tensión
⚡ Aleteos, balanceos o movimientos repetitivos
⚡ Mirada perdida o desconectada
⚡ Dificultad para responder aunque le hablen
Y algo importante:
la crisis NO termina simplemente dándole “lo que quiere”, porque en realidad no está buscando un premio.
Está intentando volver a sentirse seguro.
¿Cómo suele verse un berrinche típico?
🔺 Aparece cuando se niega algo
🔺 Busca reacción o atención
🔺 Observa si el adulto cede
🔺 Puede detenerse si obtiene lo que pidió
🔺 Hay intención clara de conseguir algo
¿Por qué es tan importante diferenciarlos?
Porque cuando confundimos una crisis sensorial con “mala conducta”, respondemos con enojo, castigos o exigencias que el niño no puede manejar en ese momento.
Y eso solo aumenta su angustia.
Nuestros hijos no necesitan mano dura.
Necesitan comprensión.
¿Qué podemos hacer durante una crisis sensorial?
🫶 Habla poco y con calma
En ese momento su cerebro está en modo supervivencia.
🫶 Reduce estímulos
Busca un lugar tranquilo, sin ruido ni luces fuertes.
🫶 Acompaña sin invadir
Algunos niños necesitan abrazo; otros necesitan espacio. Observa qué le ayuda.
🫶 Usa frases simples
“Estoy contigo.”
“Estás seguro.”
“Ya va a pasar.”
🫶 No lo castigues
No está eligiendo actuar así.
🫶 No te avergüences
Tu hijo no está haciendo un espectáculo.
Está atravesando una crisis real.
También necesitamos educar al entorno
A veces el problema no es la crisis…
es la mirada de los demás.
Por eso también necesitamos hablar, explicar y sensibilizar.
Puedes decir cosas como:
✍️ “Mi hijo no está maleducado, está sobrecargado sensorialmente.”
✍️ “No necesita gritos, necesita regulación.”
✍️ “No está manipulando, está en crisis.”
✍️ “Gracias por no juzgar.”
La empatía puede cambiar completamente una experiencia.
Y como mamás… también necesitamos cuidarnos
Porque sí, muchas veces terminamos llorando después.
No por vergüenza hacia ellos, sino porque duele verlos sufrir.
Porque duele sentir que el mundo no entiende.
Y está bien sentirse cansadas.
También necesitamos pausas.
También necesitamos apoyo.
También necesitamos tribu.
Rodéate de personas que acompañen, no que juzguen.
Desde el corazón 💙
No estás sola.
Tu hijo no está roto.
Y tú no lo estás haciendo mal.
Estás aprendiendo a acompañarlo en un mundo que muchas veces resulta demasiado intenso para él.
Que nunca te falte la fuerza para protegerlo,
ni la ternura para comprenderlo,
ni la voz para educar al mundo con empatía.