27/11/2025
Piedras Negras, donde la impunidad para quienes vulneran, violentan y matan a los animales impera. Y donde la autoridad, encargada de velar por el cumplimiento de la ley, es comparsa o viola sus propios reglamentos.
Una ciudad donde después de matar con toda alevosía y saña a una perrita, puedes estar siete años "prófugo" de la justicia y pasearte por la ciudad sin ninguna preocupación. Peor aún: finalmente te detienen y en cuatro días sales libre, en un proceso carente de transparencia en donde no se nos citó como parte denunciante y el pago de una multa miserable y hasta insultante para la vida de cualquier ser sintiente de 20 mil pesos, que además nadie quiere decir a donde fue a parar.
Una ciudad donde el municipio puede violentar de la manera más ruin los restos de animalitos que no tuvieron la fortuna de tener una familia amorosa y protectora, una familia que les falló pero que también les falla la autoridad al tirarlos al relleno sanitario como si fueran basura. Un gobierno municipal que no sólo no acepta sus fallas evidentes en bienestar animal sino que además se victimiza y encima emprende campañas frontales y tras bambalinas contra quienes por años se han dedicado a luchar por los animales.
Una ciudad donde pueden despellejar vivo a un perrito y esconderlo de las asociaciones para evitar otro escándalo en lugar de actuar. Donde practican una necropsia con un veterinario a modo, mientras el
responsable de bienestar animal, quien estaba de vacaciones pagadas por la insultante suspensión de siete días que se le impuso por algo que la misma autoridad había dicho que no cometió pero que sí lo castigó. Incongruencia total.
Una ciudad donde supuestas rescatistas se han vendido ante las dádivas de la autoridad municipal y funcionarios resentidos que buscan reflector, dinero, y vanidad. Emprendiendo campañas de odio contra quienes trabajan, con las uñas, con el mínimo de recursos pero el máximo de voluntad, en silencio, pero siempre buscando hacer la diferencia.
Han sido días grises, tristes en la lucha por los derechos de los animales en Piedras Negras. Es una responsabilidad de todos, como individuos, como familias y como sociedad avanzar en la empatía y el respeto a los seres sintientes. Pero también de la autoridad que tiene ante sí un reto enorme y sólo usan ésta lucha a conveniencia, para decir una cosa y hacer la contraria, para evadir su obligación de cumplir y hacer cumplir las leyes y los reglamentos vigentes en la materia.
Sí, son momentos muy difíciles para quienes tenemos años de lucha, pero a pesar de la tristeza, coraje e impotencia que esto nos hace sentir, no bajamos la cabeza. Lloramos, pero no nos caemos, volvemos a la lucha, porque aquí hemos estado y vamos a seguir, trabajando por hacer de Piedras Negras una ciudad que respeta y protege a los animales.