10/09/2026
Y QUIÉN SE SUICIDA…un loco?…no! …
Puede ser tu profesor, ese que llega todos los días con paciencia y una sonrisa para sus alumnos.
Puede ser tu amigo, el que siempre hace reír a todos y parece tener una respuesta para cada problema.
Puede ser la mamá que ama profundamente a sus hijos y que, aun estando rota por dentro, se levanta todos los días para cuidarlos.
Puede ser tu hijo adolescente, ese que tiene tantos sueños, planes y toda una vida por delante.
Puede ser tu compañero de trabajo, el que nunca falta, el que siempre saluda, el que parece estar bien.
Puede ser tu jefe, el que jamás se permite faltar porque siente que todo depende de él.
Puede ser tu pareja.
Tu hermano.
Tu hermana.
Tu vecino.
Tu médico.
Tu mejor amiga.
El amor de tu vida.
Personas que pueden estar atravesando un dolor que no sabemos ver.
Porque el sufrimiento emocional no siempre tiene rostro.
No siempre se nota en los ojos.
No siempre se escucha en la voz.
Y no siempre llega acompañado de lágrimas.
A veces se esconde detrás de un “estoy bien”.
Detrás de una sonrisa.
Detrás de una rutina perfectamente cumplida.
Detrás de alguien que se preocupa por todos, pero que hace mucho tiempo dejó de saber cómo pedir ayuda para sí mismo.
Por eso dejemos de pensar que quien habla de suicidio “solo quiere llamar la atención”.
A veces está intentando llamar a alguien antes de desaparecer.
Dejemos de decir “échale ganas”.
“Piensa en tus hijos”.
“Tienes una vida maravillosa”.
“Hay gente que está peor”.
“Eso se te va a pasar”.
Y empecemos a preguntar:
”¿Cómo estás realmente?”
“¿Has pensado en hacerte daño?”
“¿Hay algo que estés cargando y no hayas podido contarle a nadie?”
Y, sobre todo:
“No tienes que atravesar esto solo. Me voy a quedar contigo y vamos a buscar ayuda.”
Hablar de suic¡dio no provoca el suicidio.
Hablar puede abrir una puerta.
Escuchar puede construir un puente.
Acompañar puede hacer que alguien llegue vivo al día siguiente.
No necesitas ser psicólogo para escuchar.
No necesitas tener las palabras perfectas.
Necesitas estar dispuesto a no mirar hacia otro lado.
Porque quizá la persona que necesita que alguien se dé cuenta…
está sentada junto a ti.
Y quizá mañana seas tú quien necesite que alguien se quede.
No se su¡cidan los locos.
Se suic¡dan las personas.
Personas que necesitan que dejemos de juzgarlas y empecemos a escucharlas.
🖤 Preguntar puede incomodar. Perder a alguien es irreversible.
Si tú o alguien cercano está en riesgo inmediato, busca ayuda profesional o servicios de emergencia de tu localidad. En México, encontrarás ayuda cuando lo necesites, no estás solo, escribe, llama…