11/10/2024
El árbitro es arbitrario por definición. Éste es el abominable tirano que ejerce su dictadura sin oposición posible y el ampuloso verdugo que ejecuta su poder absoluto con gestos de ópera. A los árbitros hay que defenderlos y no olvidar nunca que tienen una labor muy difícil. Como todos los deportistas que están en el campo, los árbitros también tienen un margen de error que debemos aceptar. Y tampoco vale que luego los programas de televisión especializada en conformación deportiva repitan los fallos arbitrales hasta la saciedad. Porque, en ocasiones, no se despeja la duda ni aunque se repita la jugada 80 veces a cámara lenta, y las interpretaciones son opuestas y contradictorias.
Muchas felicidades a todos aquellos que optamos por desempeñar esta labor odiada por muchos que desearían que fuéramos perfectos siendo que ellos, los jugadores, cada ocasión en la cual comenten errores justifican de cualquier modo sus fallos..