20/04/2026
💚 En Lekil Lum, festejamos y reconocemos el trabajo comunitario que se viene construyendo desde hace 7 años, porque tiene historia y tiene corazón.🌱💚🌸
En la Región Avellanal, en Ocosingo, los colectivos de Santa Elena, Santa Isabel, Candelaria, Palestina y recientemente Rancho Nuevo han sostenido por más de cinco años una experiencia organizativa donde las mujeres tienen un papel central. Desde las Mesas Directivas Locales y la Mesa Directiva Regional, su participación en los cargos de representación alcanza el 73%. Desde ahí, ellas participan, opinan, acuerdan y dan rumbo al trabajo colectivo.
Los logros se ven y se comparten: cinco huertos colectivos como espacios de aprendizaje agroecológico, una granja de aves de traspatio, estanques rústicos para reproducción de peces, panadería comunitaria, módulos de elaboración de mascabado y panela, y jardines herbolarios. Estas prácticas no solo fortalecen la alimentación y el intercambio local, también fortalecen la confianza y el trabajo compartido entre mujeres y hombres.
En la Región Ch’ich, en Chilón, los colectivos de mujeres de Tim, Corostic y Coquite’el Segunda Sección han consolidado Mesas Directivas donde el 95% de los cargos son asumidos por ellas. En los huertos de traspatio han encontrado un espacio para construir estrategias frente al cambio climático: reproducen semillas nativas y tubérculos resistentes, practican acolchados con hojas secas y doblador de maíz, elaboran semilleros, rescatan plantas medicinales y preparan tinturas y jarabes para el cuidado de la salud. En Corostic, además, mujeres y hombres retomaron la apicultura con la instalación de apiarios y la producción de miel.
Este caminar también ha enfrentado dificultades: la migración de jóvenes y esposos, la incertidumbre por deportaciones, la escasez de agua en temporadas de sequía y situaciones de violencia comunitaria que afectan sobre todo a mujeres y niñas. Sin embargo, estas realidades no han detenido el proceso. Al contrario, han reafirmado la importancia de organizarse, de formar promotoras y promotores comunitarios y de sostener la red regional con mayor autonomía.
En ambas regiones, las promotoras comunitarias han ayudado a que estos aprendizajes caminen de una comunidad a otra, fortaleciendo la autonomía y el ánimo colectivo.
Hoy, este recorrido se mira con alegría y con orgullo compartido. Es un reconocimiento al esfuerzo cotidiano de las mujeres y hombres,a la voluntad de los colectivos y a la certeza de que, cuando el trabajo es en comunidad, siempre hay razones para seguir sembrando futuro.