26/01/2026
Manos quemadas, dedos aplastados, insolaciones, raspones y golpes fueron las visitas más frecuentes al módulo hospitalario por parte del grupo 8. Pero eso no fue lo que definió este campamento.
Lo que realmente dejó huella fue la amistad, la competencia sana, las diferencias, las peleas que se transformaron en reconciliaciones, y una comunicación entre niños que podría sorprender a cualquiera. Fue la improvisación, la fraternidad, la lealtad al Grupo 8 y el apoyo entre hermanos lo que marcó cada momento. Ante todos ustedes les presento nuestro primer lugar en CAMPEÓN DE PLAZA DE DASAFÍOS
A lo lejos se veía una fogata. Y ahí seguía el 8:
con los ojos cansados,
los pies molidos de tanto correr,
pero con el espíritu en alto.
Seguíamos compitiendo. Seguíamos creyendo.
Hoy regresamos con el primer lugar como Campeón de Plaza de Desafíos, demostrando que el número no define, que el tamaño del “enemigo” no intimida, y que cuando caminamos juntos, nada nos queda grande.
Este logro no es casualidad. Es el resultado del esfuerzo diario, de aprender a reconocer nuestras diferencias y convertirlas en fortalezas. De saber qué puede aportar cada quien y confiar en ello en cada desafío.
Sabíamos a qué nos enfrentábamos. Y aun así, decidimos hacerlo.
Enfrentamos a Goliat y entendimos algo fundamental:
la última piedra somos todos.
Con nuestras ideas, nuestros principios, nuestras debilidades y nuestras ganas.
Y al lanzarla, fuimos uno solo.
Fuimos el Grupo 8.
Porque sí… somos bien montoneros.
Gracias a cada uno de ustedes.
Este primer lugar es de todos.
Y lo que viene, también lo será. ⚜️🔥