15/06/2026
¡293 MILLONES DE PESOS AL DÍA! OAXACA NADA EN DINERO, PERO LAS CARENCIAS SIGUEN.
Cada amanecer en Oaxaca representa un gasto público cercano a los 293 millones de pesos diarios. En un año, el Gobierno del Estado administra más de 107 mil millones de pesos, una cifra histórica que supera el presupuesto anual de varias entidades del país y que debería reflejarse en mejores servicios, infraestructura moderna, hospitales equipados, escuelas dignas y una mayor seguridad para la población.
Sin embargo, la realidad que viven miles de oaxaqueños parece contar una historia distinta.
De acuerdo con la distribución presupuestal, alrededor de 40 mil millones de pesos se destinan a educación, más de 15 mil millones al sector salud, más de 10 mil millones al funcionamiento de la burocracia gubernamental y aproximadamente 6 mil millones a seguridad y justicia.
Las cifras son enormes.
Por ello, cuando maestros, padres de familia y ciudadanos denuncian carencias en escuelas, falta de materiales, planteles deteriorados o problemas en la infraestructura educativa, resulta inevitable preguntar qué está ocurriendo con los miles de millones de pesos que año con año son asignados a estos rubros.
La misma interrogante surge en el sector salud, donde continúan registrándose denuncias por falta de medicamentos, equipo médico insuficiente y hospitales con múltiples necesidades.
Si los recursos existen en el presupuesto, la ciudadanía tiene derecho a conocer con precisión cómo se están utilizando.
El debate no debería limitarse únicamente a las exigencias de más dinero por parte de distintos sectores.
También debe incluir una revisión profunda sobre la manera en que se administran los recursos públicos ya existentes.
Porque cuando un gobierno maneja más de 107 mil millones de pesos anuales, la obligación principal es demostrar resultados concretos y transparentar cada peso ejercido.
En los últimos años han surgido cuestionamientos sobre contratos multimillonarios, adjudicaciones directas y obras públicas cuyos costos finales generan dudas entre ciudadanos y organizaciones civiles.
Mientras tanto, miles de familias continúan enfrentando pobreza, rezago social, inseguridad y servicios públicos deficientes.
La contradicción entre los enormes recursos disponibles y las necesidades que siguen sin resolverse alimenta el reclamo social de una mayor vigilancia sobre el gasto público.
Los oaxaqueños merecen saber cómo se gastan más de 293 millones de pesos cada día.
La transparencia no debe ser una concesión política ni un acto de buena voluntad de los funcionarios.
Debe ser una obligación permanente.
Porque cuando existen más de 107 mil millones de pesos al año, ya no basta con pedir más recursos.
También es indispensable explicar con claridad dónde está el dinero y cuáles son los resultados que ese dinero ha generado para Oaxaca.