08/05/2025
¡Nos unimos al posicionamiento feminista por una universidad libre de violencia para las mujeres!
Desde una mirada feminista y con base en el derecho constitucional y legal de las mujeres a una vida libre de violencia, expresamos nuestra indignación ante el uso selectivo y políticamente interesado del discurso de justicia dentro de nuestra Universidad.
Celebrar la destitución del Profesor Carlos Alberto N., acusado de acoso sexual, hostigamiento y violencia de género, podría parecer una acción institucional coherente con los principios de la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia. Sin embargo, cuando quienes ejecutan estas medidas también tienen denuncias vigentes por violencia sexual —como es el caso del Abogado General, Adolfo Demetrio Gómez Hernández—, la narrativa se fractura y se vuelve insostenible desde cualquier ética feminista o de derechos humanos.
¿Qué compromiso real con la erradicación de la violencia puede haber, si se encubre a los agresores que convienen al poder?
Nos preocupa profundamente que la Universidad utilice el dolor de las víctimas como herramienta para saldar cuentas internas. Que las denuncias se atiendan solo cuando son funcionales a los intereses políticos, y que se silencie a mujeres como Berenice Clemente Ramírez, quien, tras denunciar al Abogado General por acoso sexual, fue revictimizada, amenazada y abandonada por las estructuras sindicales y directivas.
La Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia establece claramente el deber de las instituciones públicas de prevenir, atender, sancionar y erradicar todas las formas de violencia contra las mujeres. Pero en nuestra Universidad, esta ley se aplica a conveniencia, no como una política transversal ni como una obligación ética y jurídica.
No hay justicia feminista en la simulación. No hay justicia cuando la denuncia de una mujer pesa menos que los intereses de un grupo. No hay justicia cuando el sistema solo funciona si la víctima sirve políticamente.
Nosotras sí creemos en una universidad libre de violencia. Pero no en una que castiga según alianzas, que encubre personas agresoras y no ejerce justicia para llevar las investigaciones de acuerdo a los principios de la UABJO.
A las estudiantes que alzaron la voz contra el Profesor Carlos Alberto N., les reconocemos su valentía. A Berenice Clemente, nuestra sororidad y respaldo. A la comunidad universitaria, nuestra exigencia:
Justicia para todas las universitarias. Justicia feminista, con memoria, con coherencia, con dignidad.
Por una universidad que cumpla la ley, que escuche a todas las víctimas, y que rompa el pacto patriarcal que hoy sigue dictando silencios y castigos.
Solicitamos la atención Rector Cristian Carreño y las autoridades universitarias atención para las mujeres victimas por Acoso y Hostigamiento Sexual en la Universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca.
UABJO Universidad Autónoma "Benito Juárez" de OaxacaUABJO
Secretaria de las Mujeres Rector Cristian Carreño Salomón Jara CruzInstituto de Ciencias de la Educación de la UABJO Secretaría de las Mujeres del Estado de Oaxaca Las Consejeras Remuvi Red de Mujeres para una vida libre de Violencia