14/09/2026
UNA DEUDA IMPOSIBLE MIRE USTED
María pidió 6 mil pesos. Maria no se llama María. Cambió su nombre por temor a represalias.
Necesitaba dinero y acudió a los prestamistas que cobran diario.
Desde entonces paga y paga, pero la deuda no se termina.
Hasta hoy ha entregado más de 14 mil pesos.
Más del doble de lo que recibió.
Y aun así le siguen diciendo que debe.
El viernes fueron por ella de otra manera:
le quitaron el carrito ambulante con el que trabaja.
Para devolvérselo le exigieron otros siete mil pesos.
Pero eso no cancela los cobros.
Además debe entregar cuatrocientos pesos cada día, de lunes a viernes:
dos mil pesos por semana.
Si no trabaja, no consigue los cuatrocientos.
Pero sin su carrito tampoco puede trabajar.
Ese es el círculo.
María dice que ese día no salió a vender.
Se pasó las horas buscando quién pudiera prestarle más dinero
para pagarles a quienes ya la habían endeudado.
Así puede funcionar el “gota a gota”:
primero te prestan para salir de una urgencia.
Después, la urgencia es pagarles a ellos.