23/09/2026
Hoy el mundo se siente un poco más vacío porque te has ido, pero el cielo se llena de luz al recibirte. No es fácil despedir a quien hizo de la rutina un espacio de risas, complicidad y aprendizaje. Porque tú nunca fuiste solo un compañero de trabajo; rompiste cualquier barrera laboral para convertirte en ese gran amigo, en ese hermano que la vida nos regaló en el camino.Te vas físicamente, pero nos dejas la fortuna de haber compartido contigo días llenos de felicidad genuina y aventuras que se quedan grabadas a fuego en nuestra memoria. Nos enseñaste con tu ejemplo, con tu generosidad y con esa forma única de ver la vida. Cada lección que nos diste, cada palabra de aliento y cada sonrisa compartida son ahora nuestro mayor tesoro.Tu viaje terrenal ha terminado, pero tu espíritu se queda arraigado aquí, entre nosotros. Te sentiremos en cada proyecto, en cada anécdota y en cada silencio donde antes habitaba tu risa. Tu luz no se apaga, solo cambia de lugar.Gracias por haber coincidido con nosotros, gracias por tu entrega y por tu amistad sincera. No te decimos adiós, sino hasta que nos volvamos a encontrar en la eternidad.Descansa en paz, querido amigo. Te extrañaremos siempre.