17/06/2026
🚶🏽♀️♿🚲🚌 Con la publicación del nuevo Reglamento de Tránsito y Vialidad del Municipio de Morelia, se fortalece un principio que desde hace años hemos impulsado desde la sociedad civil: las calles deben priorizar a las personas, especialmente a quienes son más vulnerables en el espacio público.
El nuevo reglamento retoma aspectos clave de la versión anterior como la jerarquía de la movilidad, colocando en primer lugar a las personas peatones, con especial atención a personas con discapacidad y movilidad limitada; después a las personas ciclistas y usuarias de vehículos no motorizados; posteriormente al transporte público y, finalmente, al vehículo particular. Reconociendo que la calle es para todas las personas y no únicamente para los automóviles.
Entre los aspectos más relevantes relacionados con la movilidad sustentable y seguridad vial destacan:
✅ Prioridad de paso para peatones en cruces, esquinas y zonas de alta afluencia.
✅ Reconocimiento de los derechos de las personas con discapacidad y movilidad limitada, incluyendo infraestructura accesible, señalización visual, auditiva y táctil, y el uso de dispositivos de asistencia.
✅ Reconocimiento de infraestructura ciclista como ciclovías, ciclocarriles, cruces ciclistas y ciclopuertos.
✅ Protección especial para peatones, ciclistas y usuarios de movilidad no motorizada dentro de las obligaciones de las autoridades de tránsito.
✅ Impulso a la cultura de movilidad, la educación vial y la prevención de siniestros.
✅ Velocidades más seguras en entornos urbanos y escolares para proteger la vida.
Esto no es casualidad. Es el resultado de años de trabajo, propuestas, observaciones y participación de colectivos, asociaciones, personas activistas, academia y ciudadanía organizada que han impulsado una movilidad centrada en las personas y la creación de normas como la Ley General y Estatal de Movilidad y Seguridad Vial.
El siguiente reto será lograr su cumplimiento, mejorar la infraestructura y garantizar que estos derechos se conviertan en una realidad cotidiana para quienes caminan, utilizan silla de ruedas, pedalean o se trasladan en transporte público.
Porque una ciudad más segura para peatones, personas con discapacidad y ciclistas, es una ciudad mejor para todas las personas.