30/06/2026
«Estoy eternamente agradecida con Alcohólicos Anónimos y con mis compañeros».
Vanessa G.
Plenitud AA
Experiencia Diaria
Mis grandes bendiciones
30 de junio del 2026
Siempre fui una niña desafiante, llena de fantasías y pensamientos confusos. Era distraída, retraída y me sentía inferior. No solo me avergonzaba de mí misma, sino también de mi familia.
Crecí creyendo que el alcohol era la solución a los problemas: lo asociaba con la alegría, la pertenencia y las caras felices. Probé mis primeras copas a los ocho años, jugando a ser adulta, sin imaginar que comenzaría una forma devastadora de beber.
En mi primera borrachera tuve una laguna mental. Mis intentos por ser buena estudiante, hija o amiga fracasaron. Abandoné mis estudios y, hasta los 21 años, solo me dediqué a beber.
Llegué a odiarme profundamente. Robaba, mentía, agredía a mi familia y me exponía en la calle. Solo buscaba una copa más, porque no soportaba mi vida.
El 30 de julio de 2013 llegué a Alcohólicos Anónimos devastada, deseando que alguien me rescatara. Y así fue: desde el segundo día, Dios me arrancó la obsesión por beber.
Aunque el proceso fue doloroso, los testimonios de mis compañeros me dieron esperanza y me ayudaron a reconciliarme con la idea de un Poder superior.
Hoy tengo grandes bendiciones, entre ellas dos hijos que jamás me han visto alcoholizada. Gracias a los Doce Pasos y al servicio, mi vida ha mejorado de una manera que nunca imaginé.
Estoy eternamente agradecida con Alcohólicos Anónimos y con mis compañeros.
Vanessa G.
Área 37 - Querétaro
Plenitud AA es una publicación de Central Mexicana de Servicios Generales de Alcohólicos Anónimos, A.C.