08/06/2026
5 de junio de 2026 | Morelia, Michoacán
A dos años del as*****to del Dr. Jean Cadet Odimba On'etambalako Wetshokonda, defensor de los derechos humanos, académico y promotor incansable de la dignidad humana, desde el Colectivo TODEHUMI impulsamos la realización de un acto de memoria y reconocimiento, contando con el respaldo y acompañamiento de la Comisión Estatal de los Derechos Humanos.
Recordar a Jean Cadet no es únicamente rendir homenaje a una vida comprometida con las causas sociales; es también reafirmar que la defensa de los derechos humanos merece protección, respeto y garantías por parte del Estado. La memoria colectiva tiene sentido cuando se convierte en una exigencia permanente de verdad, justicia y reparación del daño.
Este acto contó con la presencia de familiares, amistades, personas defensoras de derechos humanos, académicos y representantes institucionales que se reunieron para honrar su legado y refrendar el compromiso de mantener viva su memoria. De manera especial, se escucharon las palabras de su hija, quien compartió un mensaje profundo y contundente que recordó la dimensión humana de la pérdida, pero también la fuerza de la exigencia de justicia que permanece vigente para su familia.
Como parte de la ceremonia, se contó con la participación musical de la mezzosoprano María Dolores Zavala, quien interpretó “Te quiero”, poema de Mario Benedetti musicalizado, ofreciendo un momento de profunda sensibilidad y reflexión. La interpretación evocó los valores de solidaridad, compromiso y amor por la humanidad que caracterizaron la vida del Dr. Jean Cadet. A través de la música y la poesía, la memoria encontró una expresión capaz de unir el recuerdo con la esperanza, recordándonos que quienes han dedicado su vida a la defensa de la dignidad humana permanecen presentes en las causas que ayudaron a construir.
A dos años de los hechos, persiste una deuda con su familia, con quienes compartieron sus luchas y con la sociedad michoacana. Resulta inaceptable que los procesos continúen enfrentando retrasos y obstáculos que prolongan la impunidad. Las instituciones del Estado deben servir a la justicia, nunca a la dilación de la misma.
Reconocemos el compromiso expresado por la CEDH y por las autoridades presentes para acompañar este caso hasta su esclarecimiento. Sin embargo, la justicia no puede permanecer como una promesa indefinida.
Las flores colocadas ante el memorial y la guardia de honor realizada en su memoria representan mucho más que un acto simbólico: son la expresión de una ciudadanía que se niega a olvidar y que sigue exigiendo verdad.
El legado del Dr. Jean Cadet permanece vivo en cada persona que defiende los derechos humanos, en cada causa justa y en cada esfuerzo por construir una sociedad más humana. Honrar su memoria implica también garantizar que quienes defienden derechos puedan hacerlo con seguridad, libertad y respaldo institucional.
Memoria, verdad, justicia y reparación del daño. Porque recordar también es una forma de defender los derechos humanos.