13/03/2026
Cuando muchos abandonaban Monterrey por miedo a la guerra, una mujer decidió quedarse.
Su nombre era María Eduarda Josefa Francisca Zozaya Valdés, conocida en la historia como Josefa Zozaya de Garza.
Nació el 12 de octubre de 1822 en Real de Borbón (hoy Villagrán, Tamaulipas). Viuda desde muy joven y madre de dos niñas, se había mudado a Monterrey buscando un nuevo comienzo. Pero en septiembre de 1846, la ciudad se convirtió en escenario de uno de los episodios más intensos de la guerra entre México y Estados Unidos: la Batalla de Monterrey.
Mientras muchas familias huían del peligro, Josefa tomó una decisión distinta.
Desde su casa, ubicada frente a la Catedral, ayudó a los defensores de la ciudad llevando agua, alimentos, pólvora y municiones a los soldados que resistían en las azoteas y barricadas, todo ello bajo el fuego enemigo.
Su valentía no pasó desapercibida. El escritor Guillermo Prieto dejó constancia de su acto en la obra Apuntes para la guerra entre México y Estados Unidos (1848), donde describe cómo aquella mujer animaba y auxiliaba a los combatientes en medio de la batalla.
Con el tiempo, la memoria de la ciudad la recordaría como la “Heroína de Monterrey”.
Más que un personaje histórico, Josefa Zozaya representa el valor civil, la solidaridad y la fortaleza de las mujeres que, incluso en los momentos más difíciles, decidieron servir a los demás.
Hoy su nombre inspira a la Asociación Femenil “Josefa Zozaya”, que continúa promoviendo el servicio, la filantropía y el compromiso con la comunidad.
✨ Porque la historia también se escribe con actos de valentía y humanidad.
Fuentes:
• Guillermo Prieto, Apuntes para la guerra entre México y Estados Unidos (1848).
• Investigaciones históricas sobre la Batalla de Monterrey de 1846.
• Registros biográficos de María Josefa Zozaya.