04/08/2026
El choque mediático entre la pastora Yesenia Then y la periodista de investigación Nuria Piera puso en evidencia una de las fisuras más profundas de la fe neopentecostal contemporánea: la frontera difusa entre el ejercicio del ministerio y el enriquecimiento personal sostenido por la estructura económica del diezmo y las donaciones.
La investigación periodística desveló una intrincada red financiera, sociedades comerciales y propiedades a nombre de Then y de su círculo cercano, desatando un debate ético que trasciende lo teológico. Si bien la defensa de la pastora apela a la legitimidad de sus ingresos mediante la venta de libros, conferencias internacionales y emprendimientos privados, el reportaje planteó una interrogante fundamental: ¿hasta qué punto es posible desvincular el éxito empresarial de la plataforma religiosa que le dio origen?
Puntos clave del conflicto
Capitalización de la fe: El uso de la imagen pastoral como marca comercial genera dudas sobre si el crecimiento financiero personal surge de negocios independientes o si es una monetización directa de la fe de sus seguidores.
Falta de transparencia: La resistencia a transparentar la contabilidad de sus entidades religiosas frente a la fiscalización pública refuerza la sospecha sobre la mezcla de fondos de la iglesia con finanzas particulares.
La Teología de la Prosperidad: Este marco doctrinal valida la acumulación de riqueza como signo de bendición divina, lo que sirve de escudo retórico ante el cuestionamiento moral de la opulencia.
El enfrentamiento no solo expuso "los trapos al sol" de un caso individual, sino que sirvió como un espejo del fenómeno de las megaiglesias en Latinoamérica. Cuando la labor espiritual adopta la dinámica de una corporación rentable y se blinda de la rendición de cuentas, la fe corre el riesgo de convertirse en un mero activo comercial. La investigación de Piera cumplió su función periodística al recordar que ninguna institución, sin importar lo sagrado de su discurso, deb