16/08/2026
El límite del poder y la lección de Tomás Moro
Frente al poder del Estado siempre tendrá preeminencia la libertad de conciencia, esto resultaba claro en Tomás Moro.
Moro no era un rebelde ni un conspirador, era un ciudadano que se preocupaba por el Bien Común, siempre dispuesto al servicio de las mejores causas, como atestigua su vida. Por ello entendía los riesgos de no poner límites al poder. Consideraba en esto que la primera frontera que había que establecer a cualquier tentación autoritaria era la libertad de conciencia y sus derivados: la libertad de expresión y de creencia.
Por ello murió como pensaba, siendo: “buen servidor del rey, pero primero de Dios”.
Esa frase resume algo que toda sociedad democrática y libre necesita recordar: el poder político, por legítimo que sea su origen, no tiene derecho a decidir qué es verdad, quién piensa bien y quién piensa mal, ni a llevar un registro de quién está a favor o contra el proyecto en turno.
Por eso preocupan dos cosas que están pasando hoy en México. Primero, los nuevos lineamientos sobre derechos de las audiencias donde el gobierno insiste en que no buscan censurar, pero abren la puerta a que una autoridad determine qué cuenta como información veraz y qué no. Segundo, y más grave, la difusión de “listas negras” con nombres de periodistas, medios y críticos del gobierno, elaboradas desde una oficina del Estado.
Se puede llamar transparencia, invocar la defensa de un movimiento, causa o lo que se quiera, pero cuando un gobierno cataloga y vigila a sus críticos, algo peligroso se está gestando.
Moro nos enseña que la libertad de conciencia, de creencia y de expresión no son concesiones que el poder otorga cuando le conviene, sino límites que el poder no debería tocar, pues constituyen la concreción de lo llamamos la Dignidad Humana, pues de ella emanan.
Un gobierno se mide, sobre todo, por cómo trata a quienes piensan distinto. La historia no ha sido amable con los poderes que confunden la crítica con la traición, estemos alertas, la deriva autoritaria de Morena está claramente en marcha.